Decreto-Ley 35: A un año de la entrada en vigor de la «Ley Mordaza»

    El 17 de agosto de 2021 entró en vigencia en Cuba el Decreto-Ley 35 (DL-35), junto a otras resoluciones «complementarias». El paquete de medidas —publicado cinco semanas después de las protestas populares del 11-J— pretendía regular el uso de las telecomunicaciones «en defensa de la Revolución», incluida la respuesta gubernamental ante lo que el régimen llama «incidentes de ciberseguridad». 

    Pocas horas después, el presidente Miguel Díaz-Canel alabó el decreto como una medida «contra la desinformación y la cibermentira». El canciller Bruno Rodríguez dijo que la nueva legislación permitiría «enfrentar [la] utilización ilegal y subversiva de [las] TIC», mientras el director general de Prensa, Comunicación e Imagen del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), Juan Antonio Fernández, lo comparó con leyes europeas de ciberseguridad.

    Sin embargo, varios especialistas y organizaciones de derechos humanos han advertido que algunos postulados del decreto son inconsistentes con los estándares internacionales de derechos en Internet. No solo amenazan libertades políticas sino que, además, promueven la vigilancia cibernética y atentan contra la privacidad de los usuarios. 

    ¿Qué dicen esos postulados del Decreto-Ley 35?

    En su artículo 15, el DL-35 prohíbe a utilizar —y dejar que otras personas utilicen— los servicios de telecomunicaciones para afectar la «seguridad colectiva», el «bienestar general», la «moralidad pública» o el «respeto al orden público». 

    La resolución 105, que lo acompaña, va más allá y considera como incidentes de ciberseguridad de alta o muy alta peligrosidad la divulgación de noticias falsas y mensajes ofensivos, la difamación con impacto en el prestigio del país y la difusión de contenidos que alteren los preceptos constitucionales o el orden público.

    ¿Por qué esto supone una amenaza?

    La principal amenaza del DL-35 radica en la ambigüedad de términos como «difamación con impacto en el prestigio del país», «moralidad pública» o «noticias falsas», pues permitiría al gobierno castigar discrecionalmente cualquier meme, crítica, denuncia, información o campaña que no resulte de su agrado. Se trata de algo que ya ha sucedido en el pasado con el Decreto-Ley 370.

    Según relatores de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y otras organizaciones de Derechos Humanos como Artículo 19, la letra que defines estas «contravenciones» violaría los derechos a la libertad de expresión, información, reunión y protesta en línea. También viola la Declaración de los Derechos Humanos y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, de los que Cuba es signataria.

    ¿Cómo puede el gobierno castigar estas «contravenciones»?

    El artículo 69 del Decreto-Ley 35 autoriza a la estatal Etecsa —única proveedora de servicios de telecomunicaciones en el país— a interrumpir el servicio a personas que incurran en cualquiera de las contravenciones mencionadas. 

    Lo anterior atenta contra el derecho a acceder a la web y legaliza la vigilancia y los cortes selectivos de Internet, una práctica que el gobierno había utilizado ilegalmente en años recientes para censurar y reprimir a activistas, opositores políticos, periodistas independientes y ciudadanos críticos en general. 

    Por su parte, el Decreto 42 o Reglamento General de Telecomunicaciones y las Tecnologías de la Información y la Comunicación incluye multas y otras medidas accesorias para quien incumpla lo establecido en el DL-35. 

    ¿Qué más debe saberse sobre el Decreto-Ley 35?

    Primero, que obliga a Etecsa a brindar información completa sobre la actividad de los usuarios a los ministerios de Comunicaciones, del Interior (Minint), las Fuerzas Armadas (Minfar) y el Estado Mayor de la Defensa Civil; en especial durante la investigación de «incidentes de ciberseguridad». 

    Asimismo, Etecsa deberá brindarles los «servicios requeridos» a dichas entidades, pero no se especifica de qué servicios se trata ni bajo qué circunstancias. Lo anterior supone un peligro para la privacidad de los usuarios, cuyas comunicaciones pueden ser monitoreadas por los organismos de seguridad en cualquier momento.   

    La norma también dispone que los Consejos de Estado y de Defensa Nacional, así como el Minfar y el Minint, pueden implantar e implementar «medidas especiales» para el manejo del espectro radioeléctrico ante «situaciones excepcionales» u «otras circunstancias vinculadas a la Seguridad y la Defensa nacionales, así como con el Orden Interior». 

    ¿Qué impacto ha tenido el Decreto-Ley 35 en la libertad de expresión?

    Es difícil medirlo. Según el diario oficial Granma, hasta abril de 2022 se habían impuesto 41 medidas administrativas por violaciones de la norma, aunque la mayoría estaba relacionada «fundamentalmente» con licencias sin renovar y prestación de servicios sin autorización.  

    La escasa transparencia de las instituciones cubanas hace imposible saber hasta qué punto el gobierno ha utilizado esta norma para restringir la libertad de expresión y de reunión.

    No obstante, varios analistas coinciden en que el Decreto-Ley 35 ha permitido al régimen ampliar el sistema de vigilancia y censura que empezó a implementar en 2019 con la puesta en vigor del Decreto-Ley 370

    Por ejemplo, varias protestas sociales ocurridas en los últimos meses han estado acompañadas por apagones locales de internet, algo que cabría dentro de la implementación de «medidas especiales» ante «situaciones excepcionales» prevista en el texto legal. 

    ¿Cómo se relacionan los decretos 35 y 370?

    El Decreto-Ley 35 derogó varios decretos anteriores relacionados con el espectro radioeléctrico. Sin embargo, no fue así con el Decreto-Ley 370, que entre otras cosas prohíbe la difusión en redes públicas de «información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas». 

    Según el proyecto independiente Inventario, al menos 58 personas —mayormente activistas, opositores políticos y periodistas independientes— han sido multados (algunos más de una vez) gracias al Decreto-Ley 370. En este sentido, el Decreto-Ley 35 y sus normas complementarias vienen a ampliar el sistema contravencional diseñado para controlar el uso ciudadano de las telecomunicaciones.

    *Este artículo se publica en nuestra revista gracias al aporte del Institute for War & Peace Reporting (IWPR).

    spot_img

    Newsletter

    Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

    Te puede interesar

    Primera vez en un teatro

    Ninguna de las personas del público imagina el alboroto que había aquí poco antes de su entrada. La sala está llena de jóvenes que, de alguna manera, se conocen. La mayoría son muchachos que recién terminan el preuniversitario. Sus estilos son diversos, pero casi todos mantienen un código: están vestidos de negro.

    Pneuma

    El artista visual cubano Eldy Ortiz parece ser —en tanto fotógrafo y diseñador de estas escenas— un buscador incesante de imposibles evidencias metafísicas. 

    El viaje del nkisi

    ¿La violencia garantiza la opresión para siempre? No. La violencia, como el odio, el miedo, y otras emociones similares que se erigen en políticas hacia los otros, no debe fetichizarse, no debe equipararse a una identidad. Ni siquiera están en ningún cuerpo u objeto o en lo social, entendido de manera abstracta como algo; circulan en las relaciones y van creando las propias realidades y actores que luego parecen contenerlas.

    Uruguay: el «paisito» del sur que acoge a miles de cubanos

    En la nación suramericana se ha ido estableciendo una significativa comunidad cubana que, en los últimos años, ha encontrado en ese inesperado destino del Cono Sur una oportunidad para salir adelante. Sin embargo, se estima que unos cinco mil ciudadanos de la isla permanecen allí en un limbo migratorio.

    Apoya nuestro trabajo

    El Estornudo es una revista digital independiente realizada desde Cuba y desde fuera de Cuba. Y es, además, una asociación civil no lucrativa cuyo fin es narrar y pensar —desde los más altos estándares profesionales y una completa independencia intelectual— la realidad de la isla y el hemisferio. Nuestro staff está empeñado en entregar cada día las mejores piezas textuales, fotográficas y audiovisuales, y en establecer un diálogo amplio y complejo con el acontecer. El acceso a todos nuestros contenidos es abierto y gratuito. Agradecemos cualquier forma de apoyo desinteresado a nuestro crecimiento presente y futuro.
    Puedes contribuir a la revista aquí.
    Si tienes críticas y/o sugerencias, escríbenos al correo: [email protected]

    spot_imgspot_img

    Artículos relacionados

    Pedro Albert Sánchez, el profe, el predicador, el prisionero

    Pedro Albert Sánchez es abiertamente «cristiano». Algo de mártir tiene. Y también de profeta. Cada una de sus acciones, consideradas «exitosas» solo en un plano simbólico, tributa al orgullo de haberse mantenido fiel a sus ideas. El profe condensa en sí mismo todo el imaginario cristiano. El sacrificio es su satisfacción.

    Un enemigo permanente 

    Hace unos meses, en una página web de una...

    Camila Rodríguez y Justicia 11J, o cómo sobrevivir a la represión y el exilio

    En el perfil de Facebook de Camila Rodríguez (1991), lo primero que resalta es una frase tomada, y ligeramente modificada, del dramaturgo latino Publio Terencio Afro. «Nada sobre cárcel me es ajeno», dice, y se adelantan un par de datos biográficos: Camila Rodríguez es licenciada en Filología por la Universidad de La Habana; es, además, una activista que ha dedicado los últimos años a la causa de los presos políticos del régimen cubano a través de la organización Justicia 11J.

    El encargado. La pesadilla de pensar en los derechos

    Toda solución de este sistema cubano que se autoproclama igualitario es represiva. Nunca se han detenido a darle a la gente la oportunidad de expresar el deseo de cómo quieren vivir su vida, o de qué manera pudieran hacer planteamientos y demandas para hacer más sustentable su convivencia. Nunca han tratado dentro de su experimento macabro de dar soluciones.

    DEJA UNA RESPUESTA

    Por favor ingrese su comentario!
    Por favor ingrese su nombre aquí