El poder ilegítimo se perpetúa, pero también los himnos populares se cantan como si los hubiésemos compuesto hoy mismo. Cargado de agónica furia, «Los dinosaurios», de Charly García, es un manifiesto soberbio sobre la fragilidad del individuo en la hora del terror.

Compuesto para rescatar a los muertos y desaparecidos de la dictadura militar argentina, los músicos cubanos Pavel Urquiza, Yisel Duque y Boris Larramendi versionan esta pieza maestra de García que, alejada de cualquier engolamiento, abre en medio del dolor una ruta de escape; la posibilidad de un cierre de época y de un vuelta de tuerca a la historia a partir de una verdad geológica, es decir, una verdad poética y anterior. Ahí dice: «Pero los dinosaurios van a desaparecer». Antes, uno de los versos más felices de la lengua: «Cuando el mundo tira para abajo, es mejor no estar atado a nada».

Los rostros son nuevos, pero el orden injusto es el mismo. El video, sobrio y estremecedor, y la melodía de unas voces de seda, que desde el exilio desgranan con íntimo enojo la rabia nacional, son el telón de fondo y la verdad profunda de los cubanos que empiezan a reconocerse en un escenario común y propio, destrozando los tiempos artríticos del poder.

5 Comentarios

  1. Usar Los Dinosaurios como pasquín capitalista es una desafortunada propuesta artística, cultural y política.
    Los dinosaurios están en el corazón capitalista, ese donde todo y todes, somos expuestos en la dársena del supermercado, que mercantiliza y todo lo que toca lo convierte en objeto usado y desechado.
    El mundo de los dinosaurios es el saqueo, la guerra, la discriminación social…. no debe existir país en latinoamérica que no haya sufrido el acto de fuego de parte de EEUU….
    Como argentino voy a recordar uno, el de la Corbeta de guerra Lexington que en 1832 atacó las Islas Malvinas y apresó al gobernador Luis Vernet, ya que el capitanejo norteamericano salió a asegurar la caza libre en territorio nacional, y no querían pagar el 5% de impuesto al gobierno cuya soberanía en las islas no contó con fuerzas militares para su defensa. Así fue, en manos y balas de marinos estadounidenses que Argentina vió caer a su gobernador. Luego las islas fueron entregadas a Reino Unido. Pero el ataque fue de USA.
    EN 1982 volvió a suceder, un satélite estadounidense guió el torpedo que undió al buque escuela Gral. Belgrano, que se hallaba fuera del área de conflicto.
    Cantar desde EEUU los Dinosaurios, y endilgárselo a Cuba, es como escupir para arriba.
    Les sobrevuela el fantasma de Batista…
    Jurasik Park un mundo poblado de terror y de armas, no es otra cosa que la alegoría del modelo de conquista norteamericano…. ese territorio donde portar armas es un derecho y matar un placer.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada. Todos los campos son obligatorios.