El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.
A menos de dos meses de las elecciones, la combinación de mayor entusiasmo y participación demócrata, buenos resultados en elecciones especiales, fortaleza en la recaudación y un número creciente de distritos republicanos competitivos hace plausible una ola azul en noviembre, aunque su magnitud sigue siendo incierta. Pero, de hecho, no es ni siquiera necesaria para un cambio de control en ambas cámaras del Congreso en Estados Unidos.
Una de las marcadas características del sistema presidencial bipartidista en Estados Unidos es que, dada la imposibilidad cuasi matemática de la aparición de otros partidos, las...
La estela de decisiones conservadoras de los tres magistrados nombrados por Trump (y quizá un cuarto, si Sonia Sotomayor, de 72 años y diabética, tiene que retirarse) podrían terminar siendo su legado más importante.
La realidad es que en el sistema político norteamericano es prácticamente imposible quitar al presidente de su cargo. No existen, como sí en otras democracias, los votos de (no) confianza, la sustitución parlamentaria o el referendo popular.
Lo que parece claro en Venezuela es que la gente no es tonta, que no se puede hacer política sin pensar en lo que la gente quiere. Quiero pensar que hay que tener paciencia. Si esta fuera una serie de televisión, es como si hora estuviera comenzando una nueva temporada.