Argentina perdió la final del Mundial de Futbol 2026. En el Obelisco, entre abrazos, lágrimas y canciones, miles de argentinos demostraron que el fútbol nunca fue solamente eso... fútbol.
La Selección Argentina. La Scaloneta. La Albiceleste. Los campeones del mundo. Perdieron la final de 2026 frente a España.
Ha pasado algo malo, pero no catastrófico. Lo sé y lo sabemos porque conocidos y desconocidos lloran abrazados a unos pasos del Obelisco. Porque alguien sigue cantando, aunque ya no sirva de nada. Porque, por una noche, el país entero parece convencido de que perdió algo más que un partido.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
Mañana es lunes. El mundo seguirá igual, dicen.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
Los sociólogos sostienen que el resultado de un Mundial no modifica el contexto político de un país. Que no cambia ni las instituciones, ni las relaciones de poder. Eso dice una amiga, periodista y antropóloga, en quien confío lo suficiente como para citar sin verificar la información.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
Y si ese es el caso, ¿qué sabrán los sociólogos del fútbol argentino?
A ver…
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
Si Messi traía la Copa de vuelta a casa —a Argentina, no a Miami— desaparecía de un plumazo aquella foto dándole la mano a Donald Trump en la Casa Rosada. En Argentina dejábamos de enterrar, cada 31 horas, a una mujer o a una niña. La inflación dejaba de ser ese ruido de fondo que organiza nuestras vidas. Bajaban los alquileres. Cesaban los incendios en la Patagonia. Los fusiles de los gendarmes se volvían de plastilina. Los gases lacrimógenos se convertían en perfume.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
Si Messi traía la Copa, el Senado daba marcha atrás con la venta de tierras a capitales extranjeros. Milei dejaba la Presidencia y seguía su verdadera pasión: ser un rockstar en el Movistar Arena. Y sus perros, por fin, aparecían.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
Si Messi traía la Copa, a ese pibe delante de mí por fin le contestaban el mensaje de Instagram. Fuegos en todas las historias. A la chica que llora a mi derecha la llamaban para decirle que el despido había sido un error. Los jubilados dejaban de recibir palazos por pedir medicamentos. El agua dejaba de ser un bien en disputa. Los pueblos originarios recuperaban sus territorios. Los científicos dejaban de irse del CONICET por falta de financiamiento.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
Si Messi traía la Copa, Argentina volvía a ser parte de América Latina. Y no solo Argentina: todos los países del mundo dejaban de ser racistas. España e Inglaterra devolvían al Sur Global todo lo que se llevaron para llenar sus museos.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
Si Messi traía la Copa, hasta caía la dictadura en Cuba. Volvía la electricidad. Las barredoras de nieve soviéticas se convertían en camiones de basura impulsados por aire de mar. Y de nuestros campos brotaban café y petróleo. Todo encontraba un orden improbable.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
¿No entienden todavía?
Si Messi traía la Copa íbamos a ser, apenas, un poco más felices.
Eso es el fútbol en Argentina.
«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández«La Scaloneta, la Albiceleste». Buenos Aires, julio de 2026 / Foto: Ella Fernández
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