Argentina perdió la final del Mundial de Futbol 2026. En el Obelisco, entre abrazos, lágrimas y canciones, miles de argentinos demostraron que el fútbol nunca fue solamente eso... fútbol.
El gol decisivo en la prórroga lo marca Ferrán Torres, futbolista valenciano del Barcelona. La asistencia llega de un jugador del Athletic Club, Nico Williams, hijo de inmigrantes ghaneses. Durante años se ha repetido que España es un país difícil de coser. Esta noche han bastado un pase y un remate.
Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.
El cubano-asturiano, por demás, tenía suerte para el gol, sobre todo para saltar y colar el balón en la portería de un cabezazo. Un mal partido del Real Madrid valía la pena solo por ver qué se sacaba de la manga ese día. Como Cruyff muchos años después, Chus no solo entendió que no es necesario correr tanto cuando se juega con inteligencia, sino que el fútbol es, antes que todo, un espectáculo.
Jorge Luis Borges fue un detractor del deporte más hermoso del mundo: «El fútbol es popular porque la estupidez es popular», dijo. ¿Lucidez? ¿Roja directa más...