Tras la primera entrega del presente artículo, continúa aquí la relación de nombres y breves apuntes biográficos de quienes fallecieron el año anterior y tuvieron un vínculo fundamental con la lucha por la democracia en Cuba.
El 19 de mayo falleció en la ciudad de Miami, a los 81 años, Héctor Palacios Ruiz, referencia de nuestra tradición liberal en sus tiempos más aciagos. Natural de Villa Clara, donde nació el 22 de julio de 1943, fue sociólogo de formación. A finales de los años ochenta abandonó el Partido Comunista y su puesto de director de una agencia estatal de música para fundar el 9 de diciembre de 1993, junto a otros activistas, el Partido Solidaridad Democrática (PSD).[1] Cuenta desde el exilio el activista y periodista independiente León Padrón Azcuy:
Héctor fue el que me trajo a mí a la oposición, fue fundador del Partido Solidaridad Democrática (PSD), y fue su presidente hasta que perdió las elecciones con Fernando Sánchez. Más tarde creó el Centro de Estudios Sociales, ahí se reunían más de ochenta líderes de todo el país para dar conferencias de temas sociales, políticos, económicos. Después fue a prisión cuando el Proyecto Varela, porque él era miembro de Todos Unidos, que lo formaban Elizardo Sánchez Santa Cruz, Osvaldo Alfonso Valdés, Víctor Rolando Arroyo, Oswaldo Payá, Félix Navarro. ¡Fíjate quiénes eran el Movimiento Todos Unidos! Que fue la organización que llevó el Proyecto Varela por todo el país, porque Payá, que era el presidente del Movimiento Cristiano Liberación, y quien concibió el Proyecto, no podía llevarlo solo adelante. Después del Proyecto Varela, Héctor cae preso, lo sueltan en el 2005 y funda la Unidad Liberal de la República de Cuba (ULRC). Después de Todos Unidos, la ULRC es el proyecto más interesante que vi yo dentro de la oposición.
Durante la Primavera Negra de 2003, próximo a cumplir 60 años, Palacios Ruiz fue condenado a 25 años de cárcel. Ya antes había sido llevado a prisión en dos ocasiones.[2] Fue detenido en la primavera de 1994 y condenado a 13 meses de prisión, y más tarde, en 1996, fue apresado nuevamente. Sobre este segundo periodo en prisión que comenzó en diciembre de 1996, ha comentado Fernando Sánchez, compañero suyo en el PSD:
Ese propio mes de diciembre, días antes de finalizar el año, Palacios fue detenido y llevado a prisión bajo el cargo de desacato a la figura del presidente cubano. En el juicio, celebrado unos meses después, el 4 de septiembre de 1997, en el Tribunal del municipio Plaza, Palacios Ruiz fue condenado a 18 meses de privación de libertad.
Los motivos de esta segunda condena se originan cuando el mencionado opositor criticó duramente, en una entrevista ofrecida a la prensa extranjera como presidente del PSD, al gobierno cubano por no cumplir los acuerdos firmados en la Cumbre Iberoamericana de Viña del Mar, Chile. Trece meses después de su detención, en febrero de 1998, Palacios fue puesto en libertad, gracias a la solicitud de excarcelación que hiciera el Santo Padre Juan Pablo II a las autoridades durante su visita a Cuba, en enero de ese mismo año.[1]
Gonzalo Eduardo Pérez Bengochea falleció en Puerto Rico el 29 de junio, según una publicación de su esposa, Sonia Mantilla. Al morir tenía 81 años. En su perfil de Facebook, Guillermo Fariñas publicó una nota luctuosa a propósito de su fallecimiento. Por ella puede conocerse que Pérez Bengochea fue dirigente estudiantil de la Universidad Católica Santo Tomás de Villanueva, y desde allí comenzó su lucha contra el comunismo. Más tarde se graduó de ingeniero químico en Estados Unidos, desarrolló una exitosa vida como empresario sin abandonar nunca el apoyo a la causa de la libertad de Cuba.
«También Eduardo Pérez Bengochea», cuenta Guillermo Fariñas, «resultó el creador y principal patrocinador del documento, después devenido una coalición contra El Cambio-Fraude nombrada “Compromiso Democrático”. A nombre de los presos políticos y opositores internos cubanos a los que nuestro hermano Eduardo Pérez Bengochea apoyó por décadas, debemos darle muchas gracias por su entrega en la lucha».
El 7 de julio, murió Yan Carlos González González en el hospital villareño Arnaldo Milián Castro. Condenado a 20 años de prisión después de ser acusado por la quema de un cañaveral, se declaró en huelga de hambre en reivindicación de su inocencia, y la sostuvo hasta su desenlace fatal.
«Él comenzó desde el 4 de abril a disminuir los alimentos. Estaba preso en La Pendiente y ya desde el 17 de mayo, cuando hizo un año de que estaba preso, dejó de comer completamente», declaró su esposa, Elena Pérez Uz, a la periodista Yolanda Huerga, de Martí Noticias.[4] No fue su única acción de protesta, Yan Carlos González se cosió la boca y los ojos, según el centro de asesoramiento legal Cubalex y la propia Pérez Uz.
Este mártir de la democracia fue detenido el 17 de mayo de 2024; lo acusaron por la quema de un cañaveral que había tenido lugar el día anterior, el 16 de mayo, en la comunidad George Washington, próxima a Santo Domingo, su pueblo de residencia en la provincia de Villa Clara. Supuestamente, había una denuncia según la cual él había amenazado con incendiar cañaverales si continuaba el corte de la corriente eléctrica.
«La policía nunca llevó el testigo al juicio, no hubo una huella de olor. En ese juicio, de las personas que fuimos —que fueron bastantes— nadie pudo decir “él es culpable porque hay esta evidencia, hay una foto, hay huellas en el lugar”. No presentaron pruebas, solo la presunción», subrayó la esposa.[5]
El Tribunal Provincial de Villa Clara lo encontró culpable de «sabotaje» y «daño a los bienes del patrimonio cultural y natural». De acuerdo con el relato de Pérez Uz, «siguieron sucediendo hechos, aunque él estaba preso. Cuando rompieron el obelisco ya él estaba arrestado pero las autoridades no lo eximieron de culpa».
Pocos días antes de fallecer, cuando su deterioro era irreversible, Yan Carlos González, de 45 años, fue trasladado al hospital Arnaldo Milián Castro desde la enfermería de la prisión. «Él tenía dos hijas, conmigo no tuvo hijos, pero sí crio al mío como si fuera suyo. Le dio todo el amor que un padre podía dar, y más, pues no era de él. Conocer a Yan Carlos fue un privilegio, y para mi hijo, la mejor enseñanza que la vida le ha dado. Fue un hombre de principios y muy justo, solo eso puedo decir de él, que es una lástima que no pueda estar con nosotros y seguir guiando los pasos de mi hijo”, comentó Pérez Uz a más de un año de su muerte.[6]
El 4 de agosto, pereció en La Habana Esther Baró Carrillo, madre del preso político Panter Rodríguez Baró, condenado a 15 años de prisión en enero de 2021. Este era parte del grupo Clandestinos que, durante el año 2020, arrojó sangre sobre bustos públicos de José Martí y divulgó en redes sociales las fotografías que resultaban de sus acciones acompañadas de frases contrarias al castrismo. En Cubanet, la periodista Camila Acosta escribió:
Tras ser procesado por los delitos de «difamación de las instituciones y organizaciones y de los héroes y mártires» y de «daños a bienes del patrimonio cultural», en enero de 2021, Rodríguez Baró fue sentenciado a 15 años de privación de libertad. En el mismo proceso fueron condenados Yoel Prieto Tamayo, a nueve años de cárcel; y Jorge Ernesto Pérez García, a un año.[7]
En el momento del fallecimiento de su madre, el integrante de Clandestinos cumplía su sanción en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, a casi 900 kilómetros de su familia. Había sido trasladado allí desde la prisión del Combinado del Este. Según denuncias de la propia Esther Baró, el traslado fue un castigo por la conducta rebelde de su hijo en la cárcel: «La justicia no existe y lo mismo castigan al preso que al familiar. ¡Es un abuso!», había declarado a Martí Noticias.[8]
Se hicieron numerosas gestiones para que Panter Rodríguez Baró asistiera a la funeraria, pero la respuesta fue que no podía ser trasladado desde Santiago de Cuba hasta La Habana.
El 18 de agosto murió el joven Antonio Alejandro Rassi Roque, a los 18 años de edad, mientras cumplía el servicio militar obligatorio. Su madre, Mercedes Roque, asumió la denuncia pública por las irregularidades que llevaron al joven a quitarse la vida. El 2 de octubre de 2025, publicó en su cuenta en Facebook:
Mi hijo Antonio Rassi Roque fallecido el 18 de agosto del 2025 en la unidad militar del Calvario, en la 50 de 18/64.
Me presenté por primera vez el 25 de agosto a una entrevista totalmente inconcluyente donde no quedé conforme con lo expuesto ahí. Me presenté otra vez el 15, el 24 donde no se me atendió, vuelvo a la institución 30 de septiembre de 2025 donde no pensaban recibirme y por mi insistencia y decir que no me retiraría de la Unidad, mandan una comisión con un teniente coronel por la parte de fiscalía que nada tiene que ver militarmente con lo sucedido es solo para las conclusiones del caso.
Mercedes Roque se manifestó inconforme con el hecho de haber sido atendida por oficiales ajenos a la unidad donde su hijo terminó con su vida. En su publicación se cuestiona cómo los militares no se dieron cuenta del estado depresivo en que se encontraba su hijo, cuando sus compañeros sí fueron capaces de percibirlo, pues le dijeron a ella que «no podía controlar el sueño». Se pregunta la madre qué podía haber ocurrido entre las 8:55 a.m., cuando habló con él por última vez, y las 2:45 de la tarde, cuando, aparentemente, habría terminado con su vida. «…LA MUERTE DE MI HIJO POR DECISIÓN PROPIA COMO ME DICEN, FUE SIMPLE Y LLANAMENTE LA REACCIÓN DE UNA ACCIÓN PROVOCADA EN LA UNIDAD…», escribió.[9] Mercedes reclamaba un encuentro personal de la unidad, entre ellos con el oficial que estaba el 18 de agosto de 2025 al frente de la guardia.
En los últimos años, gracias a padres y madres que no se quedan callados, y a las mayores facilidades de comunicación propiciadas por el acceso a Internet, la población ha podido conocer la tragedia silenciosa que año tras año siega la vida de jóvenes cubanos durante el cumplimiento del servicio militar. Ya sea porque ponen fin a su vida acosados por la depresión, o la deshumanización de los superiores castrenses, ya sea son expuestos a situaciones de riesgo que devienen letales, para numerosas familias cubanas el servicio militar obligatorio ha resultado en una tragedia irreparable desde que fue establecido el 26 de noviembre de 1963.
Desde sus redes sociales, Mercedes Roque no ha dejado de demandar atención a las negligencias que llevaron a su hijo al suicidio.
El 28 de agosto, falleció Edgar Pérez Pérez, según una publicación en Facebook por el activista y expreso político Alejandro Garlobo. Había sufrido un derrame cerebral tres días antes. Era activista de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) y CubaDecide. «Hombres como Edgar», comentaba Garlobo, «no morirán jamás pues estarán presentes en cada acción que hagamos por una Cuba libre, justa y próspera».
Eduardo Arocena dijo adiós el 10 de septiembre. Nacido en 1943, en Caibarién, provincia de Las Villas, fundó en el exilio —según un artículo de Daniel Castropé—[10] la organización Omega 7, en 1974. Con la vía armada y el terrorismo como estrategias de lucha, fue relacionado con numerosos atentados, principalmente en New York, New Jersey y el estado de la Florida. «Bajo el liderazgo de Arocena, Omega 7 fue señalada de crímenes notorios como el asesinato de Eulalio José Negrín, un activista procastrista, en 1979, y el del diplomático cubano ante la ONU, Félix García Rodríguez, en 1980».
Fue arrestado en 1983 y declarado culpable de 25 cargos. Arocena pasó casi cuatro décadas en cárceles de Estados Unidos y, en junio de 2021, fue puesto en libertad por razones humanitarias dado el deterioro de su salud.
Juan González Febles [Colaboración para este artículo de Luis Cino]
El periodista independiente y escritor Juan González Febles, «Johnny», murió el 14 de octubre de 2025, a los 75 años.
Llevaba varios años padeciendo de demencia senil. En varias ocasiones se fue de la casa y anduvo vagando por las calles durante días, sin que luego lograra recordar qué hizo ni dónde estuvo.
Quien no lo conoció no podría asociar a ese anciano con la memoria perdida, mal vestido, delirante, y refugiado en un mundo paralelo, con el hombre inteligente, culto, presumido y siempre agudo y que fue una de las plumas más destacadas e incisivas del periodismo independiente.
Esa demencia se la puede haber originado la anestesia general que utilizaron, hace unos años, cuando tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por una hernia estrangulada. Pero me inclino a pensar que fue consecuencia de los tantos años de mal alimentarse y de privaciones materiales de todo tipo; de sentirse vigilado y hostigado por la Seguridad del Estado, de ser difamado y traicionado por algunos colegas y de tener que ver cómo, por falta de financiamiento, naufragaba, a pesar de todos sus esfuerzos, Primavera Digital, el proyecto que fundó y dirigió a partir del año 2007, en el cual, durante más de una década, invirtió todas sus energías.
Conocí a Johnny, como lo llamaban sus allegados, en 1991, cuando era bibliotecario de la Casa de la Cultura del municipio habanero de Diez de Octubre. Congeniamos no solo por la pasión común por la literatura y el rock, sino también porque ambos reventábamos de ganas de canalizar nuestra oposición al régimen castrista. Lo logramos en 1998, cuando nos iniciamos como periodistas independientes, junto a Adela Soto y Omar Rodríguez Saludes, en la agencia Nueva Prensa que dirigía Mercedes Moreno, excomentarista deportiva del Noticiero de Televisión.
En 2007, González Febles, su esposa, la fotógrafa Ana Torricela, y yo creamos el semanario Primavera Digitalcon el apoyo del Centro Demócrata-Cristiano (KIC) de Suecia. En Primavera Digital y el periódico impreso bimensual Primavera de Cuba, colaboraron Tania Díaz Castro, José Antonio Fornaris, Jorge Olivera, Rogelio Fabio Hurtado, la abogada Laritza Diversent, Víctor Manuel Domínguez, Leonardo Calvo, Julio Aleaga, Lucas Garve, Jorge Luis González, Ainí Martín, Osmar Laffita y decenas de otros periodistas, amén de líderes opositores como Martha Beatriz Roque, Vladimiro Roca y Héctor Palacios.
Febles se propuso que Primavera Digital fuese un espacio sin censura para todos absolutamente, y en eso se nos fue la mano, a él y a mí, que fui el editor del semanario durante casi diez años. El hecho de que cualquiera, fuese periodista o activista, publicase lo que pensara, lo que fuera, basado en su derecho a la libertad de expresión, pero a veces de modo irresponsable —como tengo que admitir que hizo Johnny en varias ocasiones, movido por aprensiones justificadas o no—, creó algunos choques, desavenencias e incomprensiones.
El KIC, a mediados de 2014, dejó de financiar Primavera Digital, lo que supuso un durísimo golpe para el proyecto. Aun así, durante más de siete años, Johnny, Ana Torricela y un grupo de colaboradores siguieron adelante y no hubo una semana en que no saliera Primavera Digital. Solo la enfermedad logró detener a Johnny.
De él destaco su agudeza, inteligencia, tenacidad, generosidad, optimismo y buen humor. Hay muchos que lo criticaron por su carácter, acusándolo de arrogante, testarudo, paranoico. Lo que jamás podrán es acusarlo de haber sido deshonesto con el manejo de los fondos del periódico, ya que no pocas veces tuvo que tomar de su dinero para pagar la colaboración de algún colega. Y tampoco habrá quien pueda negar su capacidad de trabajo y su valentía, como quedó probado en el año 2003, cuando luego de la ola represiva en la que, de los 75 encarcelados, más de una veintena eran periodistas independientes, permaneció escribiendo cual si nada pasara. Y luego también con su constante apoyo a las Damas de Blanco.
La prensa independiente perdió con González Febles a la que fuera durante mucho tiempo, y precisamente el más difícil de los tiempos, una de sus plumas más importantes. Una que nunca claudicó.
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El 23 de octubre, Cosme Damián Domínguez Peñalver dio cuenta en su perfil de Facebook de la muerte del exprisionero político, activista de derechos humanos y periodista Gustavo Garabito Gómez. Fue encontrado sin vida varios días después de su último momento. No se precisa la fecha de muerte. Entre las fotos de Garabito Gómez que comparte el activista en su publicación, está un carnet de miembro del Movimiento Revolucionario 30 de Noviembre «Frank País» y otro de la Fundación Cívica Cubana.
El 11 de noviembre, José Díaz Silva, presidente del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), despidió en su perfil de Facebook a Margarita Hernández Cisneros, madre del preso político del 11J Ángel Serrano Hernández, condenado a 17 años de prisión. Fue de los manifestantes de La Güinera, barrio pobre que en aquellas jornadas se cubrió de gloria. Su hermano, Ubaldo Hernández Serrano, también fue preso político. Según Díaz Silva, la madre habría muerto a causa de alguna de las enfermedades virales que asolaron el país en 2025. «Fue una madre querida, respetada y admirada que recorrió muchas prisiones sin fuerzas, solo para ver a sus hijos y darles aliento», comentó el líder del MONR.
El 29 de octubre, murió en La Habana Maritza Herrera Soler, «La China», madre de la activista exiliada Kizzy Macías miembro del proyecto Omni Zona Franca.
Herrera Soler estuvo involucrada en el Movimiento San Isidro, y desde la prisión su líder, el artista Luis Manuel Otero Alcántara, declaró al saber la noticia: «Se mueren mis amigos y no puedo darles un beso. Tengo más miedo a su muerte sin mi último abrazo, que al olvido. Se mueren mis amigos, me consuela que su luz ilumine este camino que nos queda». El 7 de mayo de 2021, Herrera Soler había acudido para ver a Otero Alcántara en el Hospital Calixto García, donde el régimen lo tenía ingresado contra su voluntad e incomunicado.
En la página de Facebook «ProActivo Miami», se publicó antes una alerta puesto que Herrera Soler la activista no respondía al teléfono. Ahí mismo puede leerse: «Maritza fue una de las pocas personas que llegaron hasta donde los Acuartelados en San Isidro [en noviembre de 2020], luego estuvo junto a los artistas frente al Ministerio de Cultura [el 27N], y su foto con la bandera y el cuerpo marcado con “Patria y Vida” se hizo viral cuando Yotuel Romero la publicó en sus redes sociales».
Numerosos activistas se pronunciaron exaltando su alegría y dedicación. En redes sociales, Kizzy Macías publicó el 1 de noviembre de 2025:
Gracias a todos y todas por el reconocimiento, el amor y todos los mensajes de consuelo que me han hecho llegar en estos días.
Sepan que mi mamá los tenía a todos y cada uno de ustedes en su pensamiento y acciones día tras día.
La libertad de Cuba era su sueño más grande y estar presente con todos nosotros en un país libre y nuevo. Su Amor y Alegría desbordantes nos sirvan de inspiración para seguir adelantes más fuertes y más unidos. ¡Gracias! ¡Vida y libertad!
El 8 de noviembre, se fue para siempre Wilfredo Vallín Almeida, abogado y presidente de la Asociación Jurídica Cubana (AJC). Su amigo y compañero de causa Julio Aleaga escribió para La Hora de Cuba:
Nacido en La Habana y graduado en Derecho en 1982, Vallín se destacó no solo como jurista, sino como un hombre de principios que defendió con firmeza la justicia y los derechos civiles en un contexto donde el derecho a menudo se subordinaba al poder. En 2008 fundó la Asociación Jurídica Cubana (AJC), desde donde promovió la educación legal entre la ciudadanía, alentando a los cubanos a entender que la justicia no es un favor del estado sino un derecho y deber del pueblo. Fue pionero en el uso de las tecnologías digitales para difundir análisis jurídicos, asesorías y denuncias de violaciones a los derechos humanos…[11]
Sobre los abogados, el régimen comunista despliega una saña particular, puesto que el dominio de las leyes y los principios del derecho son esenciales para la defensa de los derechos humanos. Es por eso que los miembros de la AJC, y en particular Wilfredo Vallín, eran sistemáticamente acosados. Su labor de asesoría suponía un ruido para el sistema de administración de justicia bajo el comunismo, que tiene en la ignorancia de la población un facilitador de la impunidad. Vallín Almeida exponía, con su atención y sus denuncias, el contubernio entre jueces, abogados y fiscales.
Para la AJC, el acoso tuvo su ápice en el registro de la vivienda del presidente y su esposa Esperanza, el 13 de febrero de 2018; fueron confiscados medios de trabajo y robados archivos invaluables que eran testimonio de su laboriosidad y entrega.
El saqueo de la vivienda de Vallín Almeida tuvo lugar en momentos en que se habían incrementado tales episodios, tal como hizo notar entonces 14ymedio.[12] La galería independiente El círculo, gestionada por Lía Villares y Luis Trápaga,[13] había sufrido una agresión semejante el 2 de febrero de aquel año. Varios meses antes, el 28 de marzo de 2017, la policía había asaltado la casa de José Díaz Silva, presidente del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR),[14] contra quien se ejerció violencia. Días después, el 8 de abril de 2018 sufrió, una agresión similar Eliécer Ávila, entonces líder del movimiento Somos+.[15]
El abogado Osvaldo Rodríguez Díaz, colega de la AJC, comentó el texto de Aleaga en La Hora de Cuba: «Gran intelectual Vallín, además de jurista era graduado de Economía, una eminencia en historia universal y dominaba a la perfección el inglés, el ruso y el francés. Lo acompañé mucho tiempo en la AJC hasta que fue desmantelada. Mis condolencias para su esposa, su hijo y amistades».
El 7 de diciembre, falleció en Cárdenas la dama de blanco Mercedes de la Caridad de la Guardia Hernández. Leticia Ramos Herrería publicó acerca de su amiga y colega: «Mercy, como cariñosamente le llamaba, era el alma de la delegación de Cárdenas a pesar de tanta represión, calabozos y golpes, siempre sacaba de su carisma y nos hacía reír. Hoy, yo lejos de la patria, me duele aun su partida pues no podré acompañarla hasta su partida al cielo donde sé que Dios la recibirá bajo su gran manto».
En una entrevista posterior, a propósito de su amiga, Ramos Herrería comentó desde el exilio:[16]
Mercedes se inició en la oposición en el 2006, y en el 2010 se integró a las Damas de Blanco como dama de apoyo. No tenía familiares presos, pero su apoyo no lo dudó en ningún momento. Conocía a Mercedes desde 1990, siempre intransigente contra el régimen, aunque en aquellos años no pertenecía a ninguna organización opositora. Siempre se enfrentó a todo lo mal hecho y defendiendo los derechos humanos de cualquier cubano con una valentía increíble. Mercy tenía tres hijas hembras.
Fue una mujer muy tocada por la sociedad desde temprana edad. Muy joven vio morir a su madre a manos de su padre y eso marcó su vida por completo. Su rebeldía ante el régimen siempre la llevó a sufrir detenciones arbitrarias y golpizas, y cosas horribles, pero jamás claudicó. Los trabajos que hacía eran particulares, limpiar casas, lavar, planchar para afuera. Cuidar enfermos y cosas así, pero para el régimen jamás trabajó. Pasó una necesidad terrible, vivió en condiciones de pobreza extrema y su salud se deterioró muchísimo. Sufrió insuficiencia renal crónica, que le obligaba a dializarse, la hipertensión arterial le debilitó muchísimos órganos vitales, quedó ciega totalmente en los últimos cuatro años de su vida. La diabetes y otras enfermedades neurológicas complicaron más su salud en los últimos tiempos. Todo eso en medio del estrés constante al que estaba sometida por la represión del régimen. Pero aun así no dejó de salir un domingo para asistir a la iglesia, y en estas condiciones era detenida.
Se enfrentaba a los esbirros como si fuera un hombre porque era una mujer grande y corpulenta.
A Mercedes de la Caridad de la Guardia Hernández se le tendrá que nombrar como [a] tantas mujeres valientes que dejaron sus vidas en pos de la libertad de Cuba cuando se escriba su verdadera historia. En mi corazón tiene un sitio muy especial.

Honor para los que se fueron
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país. Aunque en algunos casos la información conseguida no especifica el lugar de la muerte, sobre todo entre aquellos del presidio histórico, la publicación que la notifica permite deducirlo.
Dos de los 15 fallecidos en Cuba, Margarita Hernández Cisneros y Oscar Esquerra Vela, habrían sido víctimas de alguna de las enfermedades epidémicas que se dispararon en la isla durante el segundo semestre del 2025 (sin que haya datos oficiales fiables); es decir, perecieron debido a la crisis sanitaria en el país.
Tres de las personas registradas en este artículo están directamente relacionadas con protestas ciudadanas por la falta de electricidad y el agravamiento de las condiciones de vida que han ido en aumento en los últimos años: ellas son Yoleisi Oviedo, quien salió a la calle el 10 de octubre de 2022, en Güines, provincial de Mayabeque; la propia Zoila Chávez, a quien no se le permitió ver a su hijo encarcelado, José Gabriel Barrenechea, tras protestar su pueblo de Encrucijada, y Yan Carlos González, arrestado en mayo de 2024, quien murió en prisión tras sostener una extensa huelga de hambre.
Por otra parte, dos de los mencionados aquí fueron veteranos de la Primavera Negra de 2003 y terminaron sus días en el exilio: Alfredo Felipe Fuentes y Héctor Palacios Ruiz.
Cada una de estas historias da fe del sufrimiento producido por el régimen comunista en Cuba; una experiencia que alcanza al individuo, la familia, la nación, y que se ha repetido en otras partes. Frente a esa realidad, esta incompleta relación de nombres y biografías da cuenta, en cierto modo, de la extensión del movimiento opositor cubano. Y asimismo ofrece una perspectiva sintomática de nuestro presente: esta época en que para muchos compatriotas la muerte llega en condiciones duras —y disímiles: vejez, distancia de la patria, indefensión legal, cárcel, abandono sanitario…—, pero de pie frente al terror.
[1] Asociación Pro Libertad de Prensa: «Celebran aniversario quince del Partido Solidaridad Democrática»; 11 de diciembre de 2008 (Consultado en julio de 2026).
[2] Fernando Sánchez: «La verdadera historia II» Asociación Pro Libertad de Prensa; sitio web, 4 de diciembre de 2008 (Consultado en julio de 2026).
[3] Ibídem.
[4] Yolanda Huerga: «Muere preso político tras más de 50 días en huelga de hambre en defensa de su inocencia». Martí Noticias, 8 de julio de 2025.
[5] Ídem.
[6] Elena Pérez Uz. Entrevista con el autor de este artículo; agosto de 2026.
[7]Camila Acosta: «Fallece la madre de Panter Rodríguez, uno de los integrantes del grupo Clandestinos». Cubanet, 5 de agosto de 2025.
[8] Martí Noticias: «Muere madre de Panter Rodríguez; autoridades niegan traslado del preso político al funeral»; 6 de agosto de 2025.
[9] Algunos fragmentos del texto Mercedes Roque los redactó íntegramente en mayúsculas.
[10] Diario Las Américas: «Fallece anticastrista Eduardo Arocena tras una vida marcada por la violencia y la prisión»; 10 de septiembre de 2025.
[11] Julio Aleaga: «Wilfredo Vallín: la lucidez como forma de amor». La hora de Cuba (Facebook), 8 de noviembre de 2025.
[12] 14ymedio: «La policía registra la sede de la Asociación Jurídica Cubana»; 14 de febrero de 2018
[13] 14ymedio: «La policía detiene durante 24 horas a los artistas de la galería El Círculo»; 4 de febrero de 2018.
[14] Martí Noticias: «Aún con fianza pagada opositor cubano sigue en paradero desconocido»; 29 de marzo de 2017.
[15] 14ymedio: «Los policías se llevaron todo lo que encontraron»; 8 de abril de 2017.
[16] En febrero de 2026, el castrismo impidió la entrada al país a Leticia Ramos cuando venía de regreso de los Estados Unidos. Esta entrevista fue realizada online en junio del 2026.
