La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.
La activista política cubana fue nombrada hace solo unos días Embajadora por la Libertad para las Américas de la organización Freedom House, basada en Washington, D.C., y deja esta advertencia para sus compatriotas dentro y fuera de la isla.
«Mi familia y yo queremos vivir sin miedo: ni a la policía política cubana, ni a la inteligencia cubana, ni a ICE», ha insistido el disidente exiliado Oscar Casanella.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
Por eso, las obras reunidas en ‘La prisión invisible’ —también las que no pudieron llegar físicamente a la sala, pero que existen— son, ante todo, una afirmación identitaria de esas vidas. Una manera de decir: seguimos aquí, seguimos siendo.
Tenía 82 años y nunca se cansó de buscar a su hijo, Víctor Hugo Quero Navas, que estuvo 16 meses desaparecido y falleció bajo custodia del Estado. Carmen Teresa Navas murió de un infarto el pasado domingo 17 de mayo, apenas nueve días después de que lograra darle sepultura al cuerpo de su hijo. Este es un relato de su vía crucis.
La joven influencer cubana y su madre fueron condenadas a dos años de limitación de libertad por grabar y publicar la visita de un agente del Ministerio del Interior a su vivienda en marzo pasado.