El activista religioso mantiene una huelga de hambre que se ha dilatado durante casi dos meses, con la exigencia de la liberación de presos políticos a un Estado cubano que responde con silencio y vigilancia.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
Aníbal Yaciel Palau Jacinto debió quedar libre este jueves 9 de julio. Pero ni familiares ni organizaciones que monitorean los Derechos Humanos en Cuba...