Nobody

«Nobody es un pequeño viaje a través de mi concepción de la fotografía como arte. En él se resume parte importante de mi trayectoria que comenzó en las ciudades de Barcelona y Lisboa en 2007 o 2008», dice sobre su reciente libro recopilatorio Rem(o)n Díaz, heterónimo de alguien que fue a encontrar su vocación en la urbe «triste y alegre» del poeta Fernando Pessoa. 

El suyo ha sido un «viaje de descubrimiento y aprendizaje» que ha tenido muchas estaciones, más o menos breves o dilatadas: Praga, Londres, Santa Cruz de Tenerife, San Cristóbal de la Laguna, Valencia, Gijón, Miami…

«Nadie» («Nobody») es también el heterónimo elegido por Ulises en presencia de Polifemo, el gigante de un solo ojo que iba a perder la visión por culpa de aquel otro viajero isleño.

¿Alguien sospecha tal vez que —en esa odisea del sueño que puede ser la ciudad del Tajo en los versos Pessoa— Rem(o)n Díaz terminó robándose —arrojado a la playa por «un tedio hasta del tedio»— este modo de mirar que nos lo presenta hoy como un modesto, intuitivo, primoroso cíclope fotográfico?

Este volumen, dice, constituye «una ventana a la magia de la fotografía»; algo así como su testimonio personal del «arte de la observación». 

«Luz, contraste, conceptos, y todos los universos sugeridos, harán de Nobody un libro que versa sobre la “nada”». El único lugar, sostiene, donde estamos todos incluidos.

(Fotografías autorizadas por Rem(o)n Díaz).

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