Por eso, las obras reunidas en ‘La prisión invisible’ —también las que no pudieron llegar físicamente a la sala, pero que existen— son, ante todo, una afirmación identitaria de esas vidas. Una manera de decir: seguimos aquí, seguimos siendo.
Para Otero, este grupo de santos en Párraga, milagrosos, desvalidos, pero también más potentes que todo lo demás, nos enseñan que, «a pesar de los diferentes colores o tamaños, tenemos que salir y romper la vitrina de cristal».
Luis Manuel Otero Alcántara es un artista de procesos, pero también de momentos. Esto puede inferirse de la naturaleza performativa de una parte importante...
Este viernes, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, hablaba de 920 muertos y tres mil 360 heridos tras los sismos en Venezuela. Con el paso de las horas y los días esas cifras crecerán aún más.