«Mi familia y yo queremos vivir sin miedo: ni a la policía política cubana, ni a la inteligencia cubana, ni a ICE», ha insistido el disidente exiliado Oscar Casanella.
Estaba emocionada, el abrazo fue como un imán. Imprevisible. Aún no había caído. Había un barullo dulzón. Caras conocidas. Tenía mucha sed,y me habían...
Inmediatamente, la policía del lenguaje ha protestado porque Luis Manuel Otero no ha replicado ningún lema de obediencia ni se ha comportado como un pionero. Estos oficiales tienen delante de sí el testimonio vivo de alguien que venció al castrismo, pero lo que necesitan es que el castrismo no deje de triunfar.