Crónicas

En el Barrio Gótico de Barcelona

En Barrio Gótico de Barcelona, un cubano recién llegado observa las fachadas y observa, quizá, el laberinto de sí mismo como si fuera otro. Una crónica filtrada por la mirada inquietantemente cinematográfica de su autor.

Todas las pajarerías conducen a Laredo

—Casi once años, ha sido mi relación más larga —dice Geivy. —¿Por qué terminaron? —Por lo que te cuento. Se volvió muy tóxico, no, no. ¡Qué...

Mi seguroso preferido

Coger un A10 a las cinco de la tarde, en cualquier sentido del trayecto, siempre ha sido un dilema. Lo fue en 2016 y...

La sagrada familia

Mi familia emigró del centro de la isla hacia La Habana en junio de 1956. Aún recuerdo la primera impresión que tuve de la...

90 minutos: El 11-J en Holguín

Los domingos suelen ser particularmente desagradables porque las personas, que desde el viernes han abrigado la esperanza de que algo venga a cambiarles sus...

El nombre que nunca uso

El GPS del carro de renta en Miami anunciaba que estábamos a 21 millas de distancia. Me tomaría una hora llegar si agarraba la...
spot_img

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Aníbal Yaciel Palau, el preso político que debería estar libre hoy

Aníbal Yaciel Palau Jacinto debió quedar libre este jueves...

Cuando el problema deja de ser el virus y empieza a ser la sociedad

Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.

Los niños, el rostro más triste del apagón en Cuba

Niños durmiendo en el suelo, llorando, madres que sustituyen...

La conga: lo que no se acaba

El primero de enero de 1879, en los salones...