El domingo 25 de abril de 2021, el artista de performance cubano Luis Manuel Otero Alcántara anunció en sus redes sociales que comenzaba una nueva huelga de hambre y de sed. Casi cinco meses atrás una protesta semejante en la que él participó mantuvo en vilo a una parte de la sociedad cubana, y sobre todo a la emigración, con mayor acceso a Internet.

En aquella ocasión, la disolución violenta de la huelga —en que participaron de una forma u otra 15 personas (integrantes o no del Movimiento San Isidro, MSI, que lidera el propio Otero)—, desembocó en una protesta de varios centenares de jóvenes, mayormente ligados al mundo del arte, frente al Ministerio de Cultura. El régimen cubano, debilitado además por una severa crisis económica, no ha sabido más que utilizar su maquinaria represiva para enfrentar el desafío. Desde entonces una gran parte de las personas ligadas a dichos sucesos han vivido bajo el asedio de la policía política, mientras desde la televisión estatal son constantemente difamados gracias, sobre todo, al vocero oficialista Humberto López, nuevo miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Protesta en Obispo / Foto: Internet

En solidaridad con Otero, tras cinco días de una huelga de hambre y de sed mucho más silenciosa que la anterior, 13 ciudadanos protagonizaron más o menos espontánea o premeditadamente —un día antes el MSI había llamado a manifestarse en apoyo al huelguista— una inédita protesta en un pequeño parque ubicado en la intersección de las calles Obispo y Aguacate, en La Habana Vieja.

Entre los manifestantes había alguna cara conocida dentro de la sociedad civil cubana, pero la mayor parte de quienes participaron directamente en dicho gesto son personas que habían permanecido fuera de los focos mediáticos del activismo y la oposición en la isla. Pasados 17 días de los acontecimientos, seis de ellos continúan detenidos, en medio procesos judiciales sin garantías y poco transparentes. El resto se encuentra en sus respectivas viviendas, con medidas cautelares o sin ellas.

Durante las últimos días, la solidaridad con los encarcelados ha rivalizado en redes sociales con las publicaciones sobre la retención hospitalaria de Luis Manuel Otero, después que en la madrugada del domingo 2 de mayo la policía política volviera a allanar el domicilio de Damas 955 para interrumpir su huelga, según denunció el MSI citando a vecinos del barrio de San Isidro.

Las voces a favor de la liberación de los manifestantes de Obispo han debido hacerse escuchar entonces en medio de la incertidumbre sobre la salud física y psicológica de Otero —más aún tras el giro siniestro provocado por unas imágenes filtradas en que el artista conversa y pasea en el Hospital Calixto García con el médico encargado de su caso— y del amplio rechazo hacia la figura de Humberto López, quien por su parte no cesa de recibir premios y agasajos oficiales.

En tal contexto, la mayoría de «los de Obispo» continúan siendo verdaderos desconocidos, incluso, para muchos de sus defensores en Facebook o Twitter

¿Quiénes son entonces esos ciudadanos que protestaron y fueron reprimidos por las fuerzas de seguridad cubanas en Obispo y Aguacate el pasado 30 de abril?

Esteban Rodríguez

Esteban Rodríguez es uno de los rostros más conocidos entre quienes participaron en la protesta. Periodista del sitio ADN Cuba, Rodríguez forma parte del Movimiento San Isidro, es vecino del barrio, y fue uno de los acuartelados que permaneció por varios días en huelga de hambre y de sed a finales de noviembre en la sede de Damas 955. Tras varios días, se vio entonces obligado a finalizar su ayuno debido a los problemas de salud que padece: asma, alergias frecuentes, hipertensión y un preinfarto sufrido a los 16 años.

Es conocida también su esposa, Zuleidis Gómez, quien en numerosas ocasiones ha salido a la calle a desafiar a la Policía para defender a su pareja. Tras la protesta de San Isidro, Rodríguez ha permanecido por largos períodos bajo una especie de arresto domiciliario arbitrario, con vigilancia policial afuera de su vivienda. Curiosamente, señaló en una ocasión que la cercana tienda privada de ropa Clandestina era utilizada por los vigilantes para cargar sus celulares. También ha sido objeto de difamación en televisión nacional.

En los últimos tiempos, Rodríguez fue arrestado de forma arbitraria en una decena ocasiones. Un reporte sobre su situación indicó que se encuentra en la sede del Departamento de Instrucción Penal de los delitos contra la seguridad del Estado en Cuba, conocida como Villa Marista.

Mary Karla Arés

Gracias a la periodista y activista animalista Mary Karla Arés, de 29 años, muchos pudimos conocer en tiempo real lo que sucedió en la intersección de Obispo y Aguacate poco después del mediodía del 30 de abril. A través de una transmisión en directo realizada por ella quedó registro de la mayor parte de la protesta en que un grupo de personas, ante la imposibilidad de llegar a la vivienda de Luis Manuel Otero, realizó una cadena humana en el suelo para impedir que agentes policiales uniformados y vestidos de civil los detuvieran por la fuerza, mientras numerosas personas coreaban la frase «Patria y Vida». Al final del video, se observa cómo los agentes detienen violentamente a la periodista, quien termina la directa desde el interior de un camión jaula.

Por ese motivo Arés celebró su cumpleaños en la estación policial de 7ma y 62, en el municipio Playa. Su caso ha sido uno de los más denunciados a nivel nacional e internacional, pues instituciones como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, el Comité para la Protección de los Periodistas y la Sociedad Interamericana de Prensa han cuestionado el encarcelamiento de la colaboradora del medio independiente Amanecer Habanero y del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa.

Hasta entonces, todos los recursos presentados a su favor han sido rechazados, según dijo su madre al diario 14yMedio, en referencia a una solicitud de cambio de medidas para que fuera puesta en libertad provisional en espera de juicio y una solicitud de habeas corpus. El padre, a su vez, denunció en entrevista con Martí Noticias que la joven sufre dolores por un padecimiento agravado debido a las condiciones de su detención, pues duerme en el piso y carece de medicamentos.

Thais Mailén Franco

Thais Mailén Franco, otra de las participantes en la protesta de Obispo, permanece, según los últimos reportes, en Villa Marista. Madre de tres hijos menores de edad, dos varones y una hembra, fue detenida arbitrariamente el pasado 24 de abril junto a la periodista Iliana Hernández. Ese día una fotografía suya, protestando con la mitad del cuerpo por fuera de la ventanilla de un carro patrullero, se hizo viral en las redes sociales.

La activista también fue noticia este Día de las Madres, cuando recibió mensajes de solidaridad por parte numerosas personas, especialmente su hijo mayor, de 16 años, quien le dedicó una emotiva carta publicada en las redes sociales.

El joven confirmó que la pudo ver ese día, pues junto a sus dos hermanos y su abuela fue trasladado a Villa Marista, aunque según su testimonio le habían prometido que el encuentro sería en un parque y no en el centro de investigaciones de la Seguridad del Estado.

«En Villa Marista estaba un fotógrafo tirándonos fotos y filmando todo el tiempo. Ella se encuentra muy flaquita, pero sigue con el mismo pensamiento. O sea, eso se lo hicieron como una tortura psicológica, pero yo sé y vi que ella está fuerte y no va a dar su pensamiento ni sus ideales a torcer», escribió el joven en Facebook.

Leonardo Romero Negrín

Una de las figuras más nombradas en redes tras la protesta es Leonardo Romero Negrín, estudiante de tercer año de Física, quien instantes después de alzar un cartel con la frase «Socialismo Sí, Represión No» fue violentamente inmovilizado por agentes de la Seguridad del Estado y trasladado a la estación policial de Santiago de las Vegas, donde coincidió con la historiadora del arte Carolina Barrero, quien fue detenida el mismo día en los bajos de su vivienda.

Hijo de una profesora de Español-Literatura en Preuniversitario, Romero fue conocido por ganar en 2015 la «Liga Juvenil» del programa televisivo La neurona intranquila. Sufrió los rigores de la escasez en Cuba junto a su madre, especialmente en los años que vivieron en el último piso de un edificio de La Habana Vieja en pésimas condiciones constructivas, a donde ni siquiera llegaba el agua de las cañerías, según relató una amiga en La Joven Cuba.

Posee un historial académico sobresaliente. Ni siquiera tuvo que realizar las pruebas de ingreso a la Universidad de La Habana gracias a sus resultados en concursos. También se ganó realizar el duodécimo grado en el Colegio San Gerónimo antes de cumplir el Servicio Militar Activo en el Combinado del Este, una de las mayores prisiones de la capital.

Una carta solidarizándose con Romero, publicada por el Taller Libertario Alfredo López y la Red de Comunistas por Cuenta Propia de Cuba señaló que el joven, residente en Centro Habana, es «voluntario de los grupos de atención a ancianxs y personas vulnerables en Cuba, llamado SAF (Sistema de Atención a la Familia)» y «miembro activo de su comunidad», donde «realiza actividades didácticas con niñxs de condición marginal en su mayoría».

El mismo día de la protesta fue liberado con una multa de 20 pesos, pero poco después volvió a ser detenido, y actualmente se encuentra de vuelta en su vivienda con cargos por «desorden público». Por este motivo, más de 400 estudiantes y egresados de la Universidad de La Habana dirigieron una misiva a la Federación de Estudiantes Universitarios y la Rectoría del alto centro de estudios para que intercedieran en el caso, pero no recibieron respuesta alguna.

Inti Soto Romero

Entre las imágenes más impactantes de la protesta se encuentran las del arresto de Inti Soto Romero, un camagüeyano nacido en 1969 que se resistió pacíficamente a la detención, por lo cual recibió varios golpes y fue tirado al suelo mientras se encontraba esposado.

Durante su infancia y adolescencia vivió en el municipio de Nuevitas, donde cursó estudios secundarios y preuniversitarios en las escuelas deportivas EIDE y ESPA en la disciplina de Judo. Años más tarde, casado, se marchó a vivir a Minas, donde trabajó como profesor.

En el año 1996 se mudó a La Habana, donde trabajó inicialmente en un contingente de construcción en el puesto de ayudante de albañilería. Luego trabajó en SEPSA (empresa de seguridad) como custodio, y durante ese tiempo aprovechó para graduarse como Licenciado en Cultura Física.

Tras integrarse a la religión evangélica conoció a su actual esposa, con quien lleva 14 años de matrimonio y ha formado una familia. A pesar de sus ideas contrarias al régimen cubano, para sus allegados fue una sorpresa verlo en la protesta de Obispo.

Ahora se encuentra en huelga de hambre en la estación de Santiago de las Vegas.

Félix Modesto Valdés

Para Félix Modesto Valdés esta no es la primera protesta en Obispo, pues a finales de febrero del 2020 este hombre apareció en numerosos medios de prensa independiente tras manifestarse en la misma calle con un cartel que decía: «Los niños nacieron para ser felices no para morir en los derrumbes. Justicia para mi hija. Lisnavys Valdés tan solo 11 años».

Negro, delgado, con una apariencia entre rasta y rapero, Valdés se integró a la oposición el mismo día que murió su hija, el 27 de enero del 2020, cuando el balcón de un inmueble en mal estado de La Habana Vieja se desplomó encima de ella y otras dos niñas, todas de entre 10 y 11 años.

En protesta por ese hecho, Luis Manuel Otero realizó una performance en que llevaba un casco de construcción con una leyenda referida al riesgo de muerte por este tipo de accidentes en La Habana.

La vida de Félix Modesto Valdés no ha sido nada fácil, pues ha pasado casi la mitad tras las rejas. Según contó a El Estornudo, fue condenado a siete años de prisión por homicidio, pero terminó cumpliendo 20 por agravantes en la cárcel. Tras salir se dedicó, paradójicamente, a la construcción.

La decisión de convertirse en opositor estuvo marcada por el fallecimiento de su pequeña. Más de un año y cuatro meses después de la tragedia, asegura que las autoridades del país no le han dado respuesta alguna, y que no dejará de luchar hasta que se haga justicia.

Valdés alega que en Cuba, cuando al gobierno le interesa, se encuentran los responsables y se resuelven los conflictos. En tal sentido, ha citado los casos de Elián González, el fusilamiento del general Arnaldo Ochoa, y el encarcelamiento de los presuntos autores de varias profanaciones de bustos de José Martí en La Habana.

«Yo le he dicho a este país que conmigo tienen dos opciones: una es darme cadena perpetua y otra es darme fusilamiento. No tengo otra cosa para negociar con ellos», ha dicho.

Tras la protesta de Obispo, fue trasladado a un departamento de la Seguridad del Estado, donde le advirtieron que sería acusado por «desorden público» y «atentado». Luego lo llevaron a la estación policial del Cerro; de ahí a la de Capri, y finalmente a su casa, donde fue colocada vigilancia policial.

Luis Ángel Cuba Alfonso

Luis Ángel Cuba Alfonso es un joven delgado, mulato, con dreadlocks, que administra una página de Facebook llamada «Artistas por la libertad de Cuba». En una transmisión en directo a través de las redes sociales junto a Félix Modesto Valdés, exhortó a sus seguidores a presentarse el 30 de abril en el parque Cristo de La Habana Vieja, con el objetivo de caminar hasta la casa de Otero y sede del MSI, cercada entonces por agentes policiales.

Personas de su entorno dijeron a El Estornudo que Luis Ángel es músico, compositor, arreglista y DJ. Se ganaba la vida poniendo música en fiestas y centros comunitarios. Desde hace más de dos semanas solo se conoce que está en la estación policial de Picota, en La Habana Vieja. Las autoridades no han permitido que familiares o amigos entren en contacto con él.

Joeluis Cerutti Torres

Otro de los participantes de la protesta del 30 de abril es Joeluis Cerutti Torres, profesor de la Facultad de Física de la Universidad de La Habana. En su cuenta de Instagram, el joven declara, glosando a José Martí, que cree en el «mejoramiento humano, la utilidad de la virtud y la Segunda Ley de la Termodinámica».

Cerutti Torres es practicante de la religión católica. Por eso a inicios de febrero de 2019 escribió: «Aún es de noche, y creo que la noche durara aún más. Pero sé que Cuba volverá a amanecer. Sé que en Cuba se podrá de nuevo soñar y ver realizados los sueños. Sé que en Cuba, algún día, de nuevo, los jóvenes desearán construir su Vida. Solo pido a Dios que me permita estar cerca. Hoy, Rezo Por Cuba».

Una sencilla búsqueda de su nombre en Internet muestra que recibió una beca de doctorado en el Centro de Modelado Molecular de la Universidad de Gante, Bélgica.

Según una nota publicada por la estatal Agencia Cubana de Noticias, Cerutti Torres es uno de los representantes de la sección joven de la Sociedad Cubana de Física.

Además, fue firmante, como miembro de la Parroquia San Agustín, de una carta dirigida al cardenal Juan García, arzobispo de La Habana, y a la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, con el propósito de que liberaran los cinco contenedores con ayuda humanitaria enviados en 2020 desde Miami y retenidos en el Puerto de Mariel. Justamente él y la curadora de arte Anamely Ramos se encargaron de entregarla personalmente en la sede del Arzobispado de La Habana.

Textos suyos han sido publicados en revistas como Palabra Nueva y Vida Cristiana.

En su caso, fue puesto en libertad en la misma noche del 30 de abril, luego de varias horas en la estación policial de Zanja.

Félix David Rodríguez Estévez

Félix David Rodríguez Estévez, de 22 años, fue otro de los manifestantes. El joven contó recientemente a Yucabyte que nunca le había interesado la política. Pese a ello, fue expulsado del Instituto Preuniversitario Roberto Labrada del municipio Cotorro, La Habana, donde se desempeñaba como técnico en Informática. La verdadera causa habría sido publicar un estado de Whatsapp exigiendo la libertad de su amigo y excompañero de trabajo Manuel de la Cruz, conocido también como el payaso «Desparpajo».

Según Rodríguez, el director del centro le confesó que su expulsión —justificada oficialmente por entrar a un sitio de apuestas deportivas—, se decidió por intervención de la Seguridad del Estado; algo que confirmaría poco después cuando fue citado a interrogatorio en la estación policial del Cotorro.

El joven durmió la noche siguiente a la protesta en una celda. Fue liberado el 1 de mayo.

Nancy Vera

Nancy Vera, de 60 años, relacionada con el movimiento disidente La Cola de la Libertad, permaneció cinco días bajo arresto. Tras su liberación, el día 5 de mayo a las 2:00 p.m., denunció que la policía le quitó su teléfono y la interrogó sobre sus vínculos con la oposición.

Yuisan Cancio Vera

Su hijo, Yuisan Cancio Vera, quien también participó en la protesta, sigue encarcelado en la estación policial de Arroyo Naranjo, de acuerdo con un reporte del Centro de Información Legal Cubalex.

Los otros dos detenidos el 30 de abril de 2021 en La Habana Viejaa fueron Douglas Batista Savigne, exguía turístico de la agencia estatal Cubanacán, liberado el 1 de mayo, y Lara Yumila, sobre quien no hemos obtenido información adicional.