«Creo en una Cuba en que nos aceptemos tal cual somos, sin doble moral, tertulias de pasillo y odios acumulados en una urna que nadie sabe qué contiene hasta que se abra. Un país donde decir lo que se piensa no se reprima y sea la razón de cada día. En que podamos elegir al gobierno. En que la falta de alimentos sea comidilla del pasado. En que se trabaje honradamente y el salario sea salario».
El activismo contra las violaciones de derechos humanos en Cuba implica un desgaste constante para la salud mental de las madres y esposas de los presos políticos. Desde la sociedad civil cubana, diversas iniciativas intentan ser un sostén económico y psicológico.
El viernes 26 de abril, la Seguridad del Estado cubano arrestó al reportero independiente José Luis Tan Estrada, quien se trasladaba de Camagüey a La Habana. Tras unas seis horas desaparecido, pudo avisar telefónicamente que se encontraba en el centro de detención más conocido del país. Nada más se ha sabido desde entonces.