La comunidad campesina de El Pato, en el Caquetá, tomó una serie de decisiones organizativas que le permitieron permanecer en el territorio y establecer...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.