De no haber sido por el agresivo gerrymandering de los republicanos en Florida —forzado por el gobernador Ron DeSantis—, y por la debacle del Partido Demócrata...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.