Fue el entonces campeón mundial de ajedrez, el austríaco nacido en Praga y nacionalizado estadounidense, Wilhelm Steinitz, quien denominó a La Habana como «El...
Aquel día en Carcané había llovido mucho. Había llovido tanto que el fango brotaba de todas partes. Un fango espeso, táctil, asqueroso, que emponzoñaba...
«Meterse en su boca para calmar el hambre».María Auxiliadora Balladares
Estoy leyendo un libro verde, sobria su portada, el lenguaje que utiliza. Es un libro...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.