Columnas

Cuando de noche pienso en La Habana

Hemos perdido en menos de un año tantas imágenes, pensaba ayer en la noche, doblando camisas.  Tanto.  La Habana se nos ha desvanecido, y estando aquí no he...

Encontrar parecidos es un síntoma de debilidad 

Me siguen pareciendo sinceras tus palabras, aunque ya no creo en lo que se muestra como verdadero. Contrario a la mayoría, creo más en...

El año de los vestidos de verano

Las cosas suceden más o menos así: es una tarde cualquiera, suena el teléfono, contesto, y es la madre de una vieja amiga.  ¿Qué dice?...

El pervertido tiene cara de tímido

Es verdad. Aun cuando casi siempre estoy solo, me acompañan los gemidos, los gritos, el sonido de los cuerpos cuando chocan. El chapaleteo de...

A través de sus garras

En el relato El orden de los insectos William Gass, a través de una narradora (?) en primera persona, cuenta cómo sobre la alfombra del piso...

Los grandes amores

1 ¿Qué edad tendría yo entonces? Unos 18 años. Era flaquísima y llevaba el pelo desflecado y por los hombros, estaba recostada en un asiento...
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Aníbal Yaciel Palau Jacinto debió quedar libre este jueves...

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Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.

Los niños, el rostro más triste del apagón en Cuba

Niños durmiendo en el suelo, llorando, madres que sustituyen...

La conga: lo que no se acaba

El primero de enero de 1879, en los salones...