El joven Kevin Sánchez (aka Kesape) consuma el ejercicio más bien improbable de fotografiar la urbe y, al mismo tiempo, convertirla en estos espléndidos...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.