El teléfono suena desesperado, como suenan los teléfonos cuando se desgañitan sin respuesta. Todavía hay revuelo por el coche que ETA hizo estallar en...
Aquel día en Carcané había llovido mucho. Había llovido tanto que el fango brotaba de todas partes. Un fango espeso, táctil, asqueroso, que emponzoñaba...