Columnas

Solzhenitsyn, Brodsky y la casa rusa

Tal vez fue Henry Kissinger el primero en recordarlo, pero muy pronto la vieja noticia se difuminó por medios rusos como Sputnik y Russia...

After Party

Desde que vi las primeras imágenes del 11 de julio me entró un nerviosismo, una inquietud que aún no sé controlar. No podía estar...

Ola con ola, Paola: regresé y estoy más sola

Como una ola, tu amor llegó a mi vida.Rocío Jurado Quiero escribir sobre Paola Martínez Fiterre hace tiempo, pero por una cosa o por la...

Darle el micrófono al que llora

Todo tiene su tiempo. Uno cree que no. Pero hay un tiempo para el dolor y un tiempo para el baile. Y hay otro...

Algo debe morir para que algo nazca

Pienso en mi vida, en las múltiples muertes, asesinatos que me he autoproducido. Sé que a ese muchacho que duerme a mi lado y...

La mujer que canta

Dos semanas atrás él entra al cuarto y dice: «Hay una mujer que canta. Y está cantando esa canción de Lady Gaga, la que...
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Cuando el problema deja de ser el virus y empieza a ser la sociedad

Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.

Los niños, el rostro más triste del apagón en Cuba

Niños durmiendo en el suelo, llorando, madres que sustituyen...

La conga: lo que no se acaba

El primero de enero de 1879, en los salones...