¿Alguien recuerda cuando hace unos cinco años se perdieron al unísono los condones y las cervezas en La Habana, y hacíamos chistes en Facebook sobre esa «feliz» coincidencia que al menos nos salvaría de embarazos indeseados y enfermedades venéreas?
Culminaba la confrontación en Cuito Cuanavale y las tropas cubanas se movían más al suroeste, a casi 100 km de la frontera con Namibia, para hacerle frente a una posible penetración del enemigo.
Las cámaras fotográficas que usaba allá eran muy silenciosas, facilitaban la discreción, mientras ellas cantaban, lloraban o me decían quién sabe qué en sus dialectos.
Juan Carlos Borjas capturó impactantes estampas mientras desandaba, a finales de los años 80, ciudades, aldeas y sabanas del sur de África como parte del contingente cubano en la «guerra de Angola».
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país.
El esfuerzo cubano por la libertad tiene en sus héroes y sus heroínas la savia del país futuro. El registro de los luchadores prodemocracia que fallecen cada año ofrece, al mismo tiempo, un mosaico de las características generales y los detalles de esa empresa.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.