Manuel Almenares camina por las calles de Centro Habana en estos días de coronavirus. Retrata lo que andaba buscando: esta mezcla dudosa que consiste,...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.