Ucrania | Rumbo a Lviv por la M11

La ruta de 71 kilómetros entre Medyka, en Polonia, y Lviv, en Ucrania, une dos localidades de estirpe medieval. Debido a que la primera se encuentra justo en la línea fronteriza entre ambos países todo el camino se hace en territorio ucraniano. 

Nada más cruzar la frontera estás en Shehyni, provincia (óblast) de Lviv. Shehyni es una pequeña villa que básicamente cuenta, además del checkpoint limítrofe, con una estación de trenes.

Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).
Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).

Enseguida estás en la autopista internacional M11, que atraviesa numerosos pueblos y aldeas. Destacan cuatro entre ellos.

Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).
Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).

Mostyska es un pueblo con menos de diez mil habitantes. Su nombre tiene raíces en la voz eslava «most», que significa «puente». Aún hoy es uno de los principales asentamientos de la minoría polaca en Ucrania.

Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).
Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).
Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).
Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).

El siguiente punto en el mapa es Sudova Vyshnia, con una población aproximada de seis mil personas (2021). Posee varias catedrales católicas, y hace ya muchas décadas los habitantes solían reunirse en su plaza de gran tamaño. Tras la Segunda Guerra Mundial, bajo el régimen comunista soviético, ese espacio fue poblado de árboles y matorrales para evitar toda concurrencia pública.  

Más adelante se encuentra Horodok. Horodok contaba en 2021 entre 15 y 20 mil habitantes, pero las estadísticas demográficas habrán caído notablemente tras la invasión de Rusia a Ucrania, ordenada el 24 de febrero último. El éxodo de refugiados ucranianos en los últimos meses ha sido uno de las primeras y más ostensibles consecuencias de la guerra. Conocida también por sus iglesias y monasterios, Horodok muestra en buena medida la evolución arquitectónica desde el siglo XI hasta la actualidad. 

Once kilómetros al oeste de Lviv, está Rudne. Se trata de una villa de poco más de cuatro kilómetros cuadrados. Antes de la guerra tenía más de siete mil vecinos. Nadie puede decir ahora mismo cuántos de ellos permanecen en sus hogares.

Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).
Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).

Cada uno de estos asentamientos ha sufrido innumerables transformaciones sociales y políticas a lo largo de los siglos. Durante 600 años han pertenecido a diversos reinos o imperios que han dejado disímiles marcas lingüísticas, culturales, religiosas, ideológicas.

Esta galería presenta imágenes tomadas con mi teléfono celular desde el interior de una camioneta Van. La carretera M11, de oeste a este, enhebra no solo pueblo, sino también estas fotografías.

Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).
Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).

La pequeña caravana de vehículos en que viajaba —cargada de donaciones para la ciudadanía y el ejército ucranianos— jamás se detuvo en las tres horas de camino entre Medyka y Lviv.

Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).
Alejandro Taquechel. Viaje a Lviv (Ucrania).

*Tras el comienzo de la invasión rusa a Ucrania, el fotorreportero Alejandro Taquechel viajó a la frontera polaco-ucraniana como enviado especial de El Estornudo.

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Alexander Díaz Rodríguez: «Soy un ermitaño y mi madre murió sola»

Los flamboyanes florecen en julio. Alexander Díaz Rodríguez camina...

Cuando la víctima termina en el banquillo

Hace unos pocos días, en Cocosolo, barrio habanero de...

Luis Manuel Otero: ¿Cómo entender el arte desde la prisión?

El tiempo parece dejar de existir cuando nos enfrentamos...

La prolongada huelga de Guillermo del Sol

El activista religioso mantiene una huelga de hambre que se ha dilatado durante casi dos meses, con la exigencia de la liberación de presos políticos a un Estado cubano que responde con silencio y vigilancia.

Apoya nuestro trabajo

El Estornudo es una revista digital independiente realizada desde Cuba y desde fuera de Cuba. Y es, además, una asociación civil no lucrativa cuyo fin es narrar y pensar —desde los más altos estándares profesionales y una completa independencia intelectual— la realidad de la isla y el hemisferio. Nuestro staff está empeñado en entregar cada día las mejores piezas textuales, fotográficas y audiovisuales, y en establecer un diálogo amplio y complejo con el acontecer. El acceso a todos nuestros contenidos es abierto y gratuito. Agradecemos cualquier forma de apoyo desinteresado a nuestro crecimiento presente y futuro.
Puedes contribuir a la revista aquí.
Si tienes críticas y/o sugerencias, escríbenos al correo: revistaelestornudo@gmail.com

Artículos relacionados

Ray Socorro: golpes contra el hambre y el exilio 

Hay una derrota que duele más que un knock out en...

La Copa, pibe. La Copa

Argentina perdió la final del Mundial de Futbol 2026. En el Obelisco, entre abrazos, lágrimas y canciones, miles de argentinos demostraron que el fútbol nunca fue solamente eso... fútbol.

Antes del amanecer

La miseria, la ruina y el miedo dan forma a la cotidianidad en una isla que alguna vez fue llamada «la Perla del Caribe».

El Indio que hizo bailar a los filósofos y llorar a los ladrones

En un mundo cada vez más individualista, todos son bienvenidos en los conciertos del Indio. Una Argentina que lo dice en su propia Constitución, aunque ahora parezca que nos estamos olvidando de eso: “para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí