Más de 28 mil personas se inscribieron para participar en la Flotilla Global Sumud: la diputada cordobesa fue la única mujer dentro de la pequeña delegación argentina.
Cira, asustada, se fue de inmediato al cuarto de sus hijos; los encontró despiertos y les puso la mano en el pecho; estaban tranquilos, enmudecidos. Ahí se quedó con ellos. Enrique abrió los ojos, sobresaltado, y vio los flashes de luz: «¿Habrá explotado alguna fase eléctrica?». Ricardo creyó que los sonidos provenían de la serie de acción que estaba viendo, pero se levantó al baño, abrió la ventana, y se percató de los destellos.
Agotadas las vías para un cambio político pacífico, una gran cantidad y quizá la mayoría de venezolanos ha dado la bienvenida o festejado abiertamente la remoción de Maduro —aun cuando en estos momentos su gente siga en control del país.
Sin embargo, hay una corriente subterránea que invita a la esperanza. Pienso en Edward Said, el intelectual palestino que enseñó en Columbia University mientras algunos de sus alumnos servían como informantes para espiarlo. Pienso en la ironía luminosa de que, en esas mismas aulas en las que un día vigilaban sus palabras, hoy se haya gestado la mayor ola de oposición estudiantil en Estados Unidos. contra los desmanes del actual gobierno israelí en Gaza.