En sus visitas a Cuba, desde 2016, Marcelo Caballero no solo consiguió fotografiar ese «apuro lento» del metabolismo habanero en pleno siglo XXI, sino...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.