Nosotros, los ingenuos, deberíamos saber que nadie vendrá a salvarnos del castrismo. Ni la Unión Europea (UE), ni la llamada «comunidad internacional», ni los...
«She sells seashells by the seaschore».Trabalenguas inglés.
Para volver de Regla es como mismo se llega, en la lancha. Claro, te pudieras ir en automóvil,...
Eran muchos,tenían pelo,estaban mojados,eran demasiado grandes.Alfredo Soderguit.Los carpinchos
Si hubiera algo realmente exótico y extravagante en estos tiempos, sería no tener tatuajes, no tener hijos,...
Walter Benjamin definía el momento mesiánico como una Dialektik im Stillstand, una dialéctica suspendida: a la espera del acontecimiento mesiánico, la vida queda suspendida. ¿No...
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
El país está roto. No existen los avengers para salvarnos, y sí una casta de millonarios pedófilos que son nuestros dueños. Ellos pueden decir quién se queda y quién se va. Si no les gusta lo que publicas, pueden ir por ti.
Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.
La ciudad más afectada fue La Guaira, y la costa central del país fue la región donde hubo mayores. Fueron 39 segundos durante los cuales dos sismos —con magnitud de 7.2 y 7.5, respectivamente— cambiaron la vida de todo un país.