La vigilancia y la represión gubernamental contra activistas, opositores políticos y periodistas independientes en Cuba constituye una realidad cada vez más excoriante.
Este 17 de diciembre cientos o miles de peregrinos llegaron hasta el Santuario Nacional del Rincón, en las afueras de La Habana, para orar y rendir tributo a la deidad afrocubana.
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.