Más allá del uso de cualquier soporte actual, quizá convenga hoy recuperar ese espíritu. Invertir el obsoleto clamor de Warhol por el derecho de todos a quince minutos de fama.
Díaz-Canel es heredero directo de Raúl antes que de Fidel Castro. Y si en otros tiempos los cubanos esperaban ansiosos por lo que este último iba a decir, hoy la pregunta sobre él se concentrará en lo que va a hacer. La suya va a ser una dimensión fáctica. No se le esperan discursos sino medidas. Nadie le demandará que lo ilumine sino que lo mejore.
Resulta que los líderes del partido conservador Ley y Justicia, en el poder, han decidido eliminar a Charles Darwin y a Lech Walesa de los libros de texto.
El gol decisivo en la prórroga lo marca Ferrán Torres, futbolista valenciano del Barcelona. La asistencia llega de un jugador del Athletic Club, Nico Williams, hijo de inmigrantes ghaneses. Durante años se ha repetido que España es un país difícil de coser. Esta noche han bastado un pase y un remate.
Inmediatamente, la policía del lenguaje ha protestado porque Luis Manuel Otero no ha replicado ningún lema de obediencia ni se ha comportado como un pionero. Estos oficiales tienen delante de sí el testimonio vivo de alguien que venció al castrismo, pero lo que necesitan es que el castrismo no deje de triunfar.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
El país está roto. No existen los avengers para salvarnos, y sí una casta de millonarios pedófilos que son nuestros dueños. Ellos pueden decir quién se queda y quién se va. Si no les gusta lo que publicas, pueden ir por ti.