En el libro de Carlos D. Lechuga el totalitarismo, la adoración al Gran Líder, las lealtades políticas, los oportunismos y los desencantos, se cuelan en un hogar cuyas dinámicas a veces parecen girar más en torno a la Revolución cubana que a las individualidades de sus miembros.
Aquel «Diálogo imaginario» que apareció en el número 51 de Lunes de Revolución es otra prueba —si hiciera falta alguna— de la extraordinaria inteligencia...
Sr. Castro, una pregunta sencilla: ¿por qué prohibió la libertad de prensa?
Eliminé la libertad de prensa porque no quería que los periodistas fueran por...
Huracán sobre el azúcar termina con una frase dramática: «Los cubanos deben triunfar, o lo perderemos todo, hasta la esperanza». La expresión tiene el...