Volví a sentir la mirada inquisidora de mi padre clavada en el cogote cuando tuve que hacer un esfuerzo para recordar el número de relaciones sexuales que había tenido a lo largo de mi vida. Si bien de pequeña eran lícitos los disfraces de bailarina de Tropicana para los bailes del cole, en la adolescencia, por el contrario, mi herencia cubana me venía reprochada como un estigma.
Una reseña de los contestatarios dibujos de Camila Lobón expuestos en Miami (‘PROJ(3)CT’), junto a obras de otros dos artistas cubanos, Alejandro Taquechel y Nelson Jalil.
Y esto que parece casi increíble, luego fue pintadoprodigiosamente en una caja.
Marosa di Giorgio
¿Qué es el éxito? Estuve pensando en el éxito y en...