«Arpa donde florecen tonadas de otros tiempos, déjame pasar las manos por tus cuerdas». Marguerite Yourcenar. El último amor del príncipe Genghi
Las tumbas del cementerio chino...
La fotografía capta esencialmente el estado de ánimo. No puede esconderse mucho al obturador. No hay espacio —tiempo, tal vez— para falsear, para actuar...
Al caminar por los corredores del hotel Saratoga se incorpora en mí una pretensión, una arrogancia que por lo general poseen las personas adineradas,...
Lo que parece claro en Venezuela es que la gente no es tonta, que no se puede hacer política sin pensar en lo que la gente quiere. Quiero pensar que hay que tener paciencia. Si esta fuera una serie de televisión, es como si hora estuviera comenzando una nueva temporada.