Las crónicas de Brodsky también nos recuerdan que hay dinosaurios que sí sobrevivieron: restos del pasado que cohabitan la Tierra con nosotros, pero que no son pájaros ni lagartos. Son figuras y artefactos que persisten, y cuya mera persistencia nos invita a cuestionar todo el relato que hemos aceptado hasta ahora.
Hoy lanzamos, con enorme regocijo, La Mala Palabra, el primer podcast de nuestra revista. Su temporada inicial, «Un día en la vida», relata la historia de personas como tú para oyentes como todos, cubanos y cubanas que narran o bien la singularidad de sus experiencias cotidianas, o bien la cotidianidad de sus experiencias singulares.
Maykel era un muchacho «correcto» en muchos parámetros. Hijo de profesionales de Radio Sagua, al chico le auguraban un futuro promisorio en los gajes de la comunicación. Hasta que cogió el Sida, que en aquellos años todavía cargaba con la etiqueta de ser la enfermedad de los bajos fondos, sobre todo de los bajos fondos de la comunidad LGBTIQ.
El caso 2648 llegó al Sanatorio de Los Cocos, en Santiago de Las Vegas, inconsciente, víctima de un infarto cerebral y con varios órganos comprometidos. Había intentado suicidarse mediante la ingesta de 350 fármacos. Los psiquiatras, militares como el resto de médicos que allí fungían, ordenaron su ingreso obligatorio.