A medio siglo después del golpe militar, Chile continúa la lenta digestión política de aquella jornada en que se cruzaron estrepitosamente los destinos de...
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.