«La lista nunca estará completa, porque las canciones de Marta Valdés van y vuelven con vida propia, sobrevuelan fronteras de todo tipo —geográficas, genéricas, estilísticas, polisémicas— y conquistan nuevas voces, otros modos de entenderlas y asimilarlas. Es el modo único en que Marta nos dice que no ha partido, que no hay otro obituario que sus canciones. Ella está aquí, en sus palabras».
Su música sin dobleces, sin artificios, refleja las realidades y aspiraciones de la juventud cubana (la migración, el éxito, el ser local en un mundo global), tanto en la Isla como en la diáspora.
Las pegó todas, una tras otra, sin bajarle y como quiera. De manos, acostado, en La Habana, en Puerto Rico, en Miami, yendo al gym o metiéndose por noche dos gramos de caspa del diablo. Feliz o deprimido, tierno o feroz, en plan guerrero o en plan santo, abriendo fuego o conciliando. Como le daba la gana.
Dice Gorki Águila: «Yo soy el incómodo. Yo soy el tipo que dice lo que muchos piensan, pero no quieren decir. Eso es la libertad. Y, asere, ser libre puede ser duro, pero es divertidísimo».
López no provino de los bosques siberianos ni de una fría granja de Wyoming. Pertenece a un lugar más sorprendente aún, donde todavía no hay asfalto en muchas calles de su pueblo, donde la pobreza arrecia cada día. En Herradura, Pinar del Río, se construyó así mismo con fiereza, un muchacho que al nacer pesó casi 11 libras. Una suerte de elegido que luchó contra el tiempo y la búsqueda de una promesa sustituta.
A los cinco años, Lino era capaz de levantar mucho peso, más que cualquier otro niño de su edad, y a los siete, dice, contaba con la fuerza suficiente para arrancar con sus manos una ventana o quebrar una mesa de madera con los puños. Por entonces dejó de golpearse el cuerpo con un palo de escoba para hacerlo con un martillo, y probar así sus límites.
En 2025 registramos el fallecimiento de 36 héroes y heroínas. De ellos, 21 murieron en el exilio según la información recabada, y 15 lo habrían hecho en el país.
El esfuerzo cubano por la libertad tiene en sus héroes y sus heroínas la savia del país futuro. El registro de los luchadores prodemocracia que fallecen cada año ofrece, al mismo tiempo, un mosaico de las características generales y los detalles de esa empresa.
El gran tema político del futuro cercano en Estados Unidos se centrará en qué rama del populismo económico puede responder mejor a la necesidad de que una mayoría de los ciudadanos, especialmente los jóvenes, vuelva a sentirse partícipe de ese crecimiento, y traducir el descontento económico en propuestas concretas sobre salarios, vivienda, impuestos, competencia empresarial y poder corporativo.