Crónicas

Paulo FG: cómo le dicen, cómo le llaman…

El sentimiento de orfandad musical que en años recientes se instaló en muchos de nosotros tras la partida de Juan Formell, José Luis Cortés...

Nápoles, ciudad que habla no muere 

La muerte, sin embargo, siempre estuvo presente, al menos antes de llegar a Nápoles y durante las primeras horas.

Un huracán, un poblado y tres mujeres

La fuerza de Rafael comenzó a sentirse sobre las cinco de la tarde. El cielo se cerró de nubes negras y el diluvio que le siguió apenas permitía ver. Lo peor, sin embargo, fue el viento. Así se mantuvo el clima en Alquízar durante unas dos horas. Marjoly Charón, desde la ventana de casa de la vecina, rezó pos sus dos hijos varones...

Trump´s America, babe!

A medida que avanzaba la noche —que empezó con poco movimiento— había más gente en las inmediaciones del Versailles. Los rostros, los ademanes y las voces de los congregados parecían cada vez más relajados, enérgicos y precisos; la alegría más contagiosa, más soberbia, y más estridente e imperioso el ruido de las bocinas y los motores de las camionetas y los autos deportivos sobre la calle 8. «Let´s go, Brandon», se escuchaba en un altavoz.

Una familia con casi nada

No existe sol, por fuerte que sea, que pueda secar aún los muebles de la casa de Susan Matos. Si los aprietas con la...

Réquiem en Miami para un Tigre

Había más de veinte personas debajo de un aguacero, algunas con sombrillas y otras no. Personas que se mojaban y no intentaban refugiarse bajo un árbol, dentro de sus carros y mucho menos en sus casas. El lugar donde debían estar era allí, frente al altar.
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Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.

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Niños durmiendo en el suelo, llorando, madres que sustituyen...

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El primero de enero de 1879, en los salones...