Las cámaras, las entrevistas y los reflectores asustan a Ding. Encuentra extraños, o inexplicables, los elogios, las celebraciones y la atención. Cualquier exceso, y hay pocas cosas que no le parezcan tal, lo hace retroceder, pero su delicadeza, al cabo, lo vuelve accesible.
¿Hay espacio para los terceros partidos en la política norteamericana? Sí lo hay, pero no de la manera que han actuado hasta el momento, tratando de ganar una elección presidencial, lo cual es poco menos que una ilusión. Esto satisface el ego de sus líderes, pero no alcanza los objetivos del partido y sus seguidores.
Estos primeros días de febrero, Tania Bruguera tomó por asalto el museo Hamburger Bahnhof, un templo del arte contemporáneo en Berlín. Lo hizo con la performance 'Where Your Ideas Become Civic Actions (100 Hours Reading The Origins of Totalitarianism)', la misma que realizó en La Habana en mayo de 2015, cuando tenía la puerta de la casa taponada por retenes sucesivos de la Seguridad del Estado que le impedían salir a la calle.
La sombra del sida nos atañe a todos de muchas maneras. También como serofobia. El miedo biológico y muchas veces irracional, la ignorancia generalizada, la desidia en los medios de comunicación, los atajos reflexivos y la inercia psíquica que favorecen los prejuicios, el estigma y la discriminación sistemáticos, el inveterado autoritarismo de las políticas públicas dirigidas a las personas con VIH…
Ella murió hace justo cinco años y nunca salió de Matanzas. Yo fui al cementerio del pueblo de Colón un mediodía muy caluroso y entregué sus cenizas al amparo de un panteón municipal. Desde entonces no ha dejado de morir, lo que quiere decir que desde entonces no ha dejado de asombrarme que murió.
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.