Estas fotografías de Elizabeth Rodríguez derivan una vez más hacia la estampa social, pero ubican su discurso en la última frontera del Hombre frente a la Naturaleza.
Si bien el proyecto nació de fotografías aisladas, espontáneas, con los años el azar de los encuadres y las obturaciones fue hilando un discurso sólido que interpela el devenir de la isla en las décadas recientes.
Esta serie fue editada en un libro que muestra 222 de las mejores instantáneas realizadas por el autor sobre el automovilismo durante su visita a Cuba.
Quizá esa sea la peor secuela de esta semana. No el rash, ni la fiebre, ni el dolor que todavía siento y sentiré al cerrar las manos. Lo verdaderamente peligroso es acostumbrarse a que enfermar sea una consecuencia lógica del lugar donde vivimos.