Élmer L. Menjívar

A pesar de la realidad, lloré a Fidel

Todos los monstruos son humanos, y todos los santos también. Y Fidel quizá fue un santo monstruoso capaz de levantar la fe en el hombre nuevo, y también capaz de aniquilar al hijo pródigo; capaz de repartir panes y peces, y también capaz apuñalar a su primogénito en sacrificio para la entelequia revolucionaria.

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Destino La Guaira: Ayuda, Peligro, No pase

El 22 de julio no será «el último día...

Entre espinas, flores

«¡Pero ese muchacho está loco!», grita mi madre en...

La angustia del disidente cubano Oscar Casanella en Estados Unidos

«Mi familia y yo queremos vivir sin miedo: ni a la policía política cubana, ni a la inteligencia cubana, ni a ICE», ha insistido el disidente exiliado Oscar Casanella.