Darío Alejandro Alemán

Nació en La Habana en 1994. Periodista y editor. Ha colaborado en varios medios nacionales e internacionales.

Good bye, Gil. ¿Welcome, Alonso?: Movimiento de cuadros

Así lo llamaron, «movimiento de cuadros», una frase que a alguien no muy familiarizado con la jerga burocrática recordaría más bien los trabajos en una galería de arte. A Gil, en efecto, lo movieron: quién sabe a qué otro salón en el museo del poder cubano; quién sabe si lo enviaron, definitivamente, al sótano con una sábana encima.

Tres ucronías que desembarcan en una isla

Las reglas de este juego, tan explotadas en la ciencia ficción especulativa mediante el llamado «efecto mariposa» y las teorías sobre el multiverso, indican que cualquier acción en cualquier lugar tiene el potencial de cambiar el curso de la historia. Por tanto, dejo las más obvias a los lectores, convencido de que al menos una les ha pasado alguna vez por la mente, y comparto acá otras tres no tan comunes.

Llámame Mónica

El 21 de enero de enero de 2020, Mónica salió rumbo a Moscú. La madre y su padrastro fueron a despedirla al aeropuerto. Lloraron, se abrazaron, se tomaron muchas fotos. En una de esas fotos, Diana posa junto a su hija. Ella, la hija, llevaba unos pantalones ajustados, el cabello corto y crespo, una chaqueta de tela sintética que simulaba cuero, rematada con un cuello que simulaba pelo de zorro. Excepto por el volumen de sus senos, oprimidos por una faja bajo la ropa, Mónica se fue de Cuba simulando ser un hombre.

Alina Bárbara López Hernández: «Cuba cambia si nosotros cambiamos»

«El cambio nunca va a venir en Cuba desde el poder; nunca va a ser vertical. Vertical es el autoritarismo; pero lo que puede debilitarlo tiene que venir desde abajo. Por eso digo que Cuba cambia si nosotros cambiamos».

Bukele y Milei: el atractivo monstruo del populismo

Javier Milei y Nayib Bukele son del tipo de populista que propone un nuevo pacto social: el sacrificio de más derechos a cambio de una solución drástica al problema que ellos identifican como el más urgente del país. Un trato, a todas luces, fáustico.

Luis Frómeta Compte: otra historia sobre el presidio político en Cuba

A más de ocho mil 400 kilómetros de distancia, en una celda del Combinado del Este, tres reos habían sujetado a Luis por la espalda mientras un cuarto le daba puñetazos. Para rematar la golpiza, le abrió el tabique de la nariz de un navajazo.

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La miseria, la ruina y el miedo dan forma a la cotidianidad en una isla que alguna vez fue llamada «la Perla del Caribe».