En el perfil de Facebook de Camila Rodríguez (1991), lo primero que resalta es una frase tomada, y ligeramente modificada, del dramaturgo latino Publio Terencio Afro. «Nada sobre cárcel me es ajeno», dice, y se adelantan un par de datos biográficos: Camila Rodríguez es licenciada en Filología por la Universidad de La Habana; es, además, una activista que ha dedicado los últimos años a la causa de los presos políticos del régimen cubano a través de la organización Justicia 11J.
En la tarde de este 17 de marzo, cientos de ciudadanos tomaron algunas calles de Santiago de Cuba para protestar por la escasez de alimentos y los frecuentes y prolongados cortes del servicio eléctrico que sufre esa provincia suroriental.
El desentendimiento del Estado respecto de sectores vulnerables ha dado pie a iniciativas filantrópicas nacidas de la sociedad civil (dentro y fuera de la isla) y de algunas comunidades religiosas; especialmente, a partir de los difíciles tiempos de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, como suele ocurrir, la solidaridad y la caridad son insuficientes para cubrir las necesidades del considerable segmento de la población que enfrenta condiciones precarias.
En el libro de Carlos D. Lechuga el totalitarismo, la adoración al Gran Líder, las lealtades políticas, los oportunismos y los desencantos, se cuelan en un hogar cuyas dinámicas a veces parecen girar más en torno a la Revolución cubana que a las individualidades de sus miembros.
Este 24 de febrero, a sus 98 años, murió Neris Amelia Martínez Salazar, la exempleada doméstica que nunca pudo domar a su otra yo. Dicen que también murió Juana Bacallao, que como vinieron al mundo juntas, juntas también se fueron. Pero eso nadie puede asegurarlo.
En 1980 transportarse en La Habana era mucho más sencillo que ahora. La capital todavía no alcanzaba los dos millones de habitantes y contaba con dos mil 500 ómnibus urbanos. Sin embargo, desde los años noventa, la urbe se ha mantenido sobre los 2.1 millones de habitantes, y la cifra de ómnibus no ha hecho más que decaer: a finales de 2019, había 600, y, para octubre de 2023, menos de 300. Esta tendencia ha venido acompañada de una grave escasez de gasolina.