8-M, Latinoamérica: «Nunca más sin nosotras». Cuatro voces del feminismo y la literatura

    Este 8 de marzo, las mujeres volvieron a movilizarse y, por supuesto, tomaron las calles de muchas ciudades en Latinoamérica y el resto del mundo para reclamar sus derechos, vale decir, para exigir el fin de las múltiples formas de violencia y constreñimiento de género instaladas al interior de un orden patriarcal que históricamente ha normalizado la realidad social en todas partes.

    Desde México hasta el Cono Sur, el movimiento feminista y miles de mujeres comprometidas realizaron diversos gestos de protesta que, en algunos casos, volvieron a ser reprimidos con cínica puntualidad.

    En México fueron casi un millar los feminicidios durante el pandémico 2020, y enero de 2021 se registraron otros 67 en medio del infierno sistemático de la violencia en ese país. Alrededor del Palacio Nacional fue erigida una valla metálica (oficiosamente: «muro de la paz»)  que recuerda en buena medida los peores sueños húmedos de un tal Donald Trump. Pues bien, allí las mujeres han ido a colgar flores y han escrito cientos o miles de nombres de las víctimas de feminicidio. Activistas mexicanas denunciaron el uso de gas lacrimógeno durante este Día Internacional de la Mujer.

    Ciudad de México, marzo de 2021 / Foto: Cortesía de Guadalupe Nettel
    Ciudad de México, marzo de 2021 / Foto: Cortesía de Guadalupe Nettel

    Incluso tras logros históricos como el plebiscito constitucional en Chile (ver estas imágenes de la jornada en la rebautizada Plaza de la Dignidad en Santiago) o la legalización del aborto en Argentina, la causa feminista —y de sus aliados en otros colectivos sociales— tiene aún mucho terreno por conquistar en esos países y en toda América Latina.

    Parece ser eso, y algo tal vez sobre las virtudes de la esperanza y de la persistencia en la lucha, lo que han venido a decirnos, breve, afiladamente, estas cuatro importantes voces literarias del continente:

    Guadalupe Nettel, escritora (Ciudad de México)

    Este 8 de marzo el gobierno mexicano nos dio la espalda a las mujeres. En vez de escuchar nuestros reclamos y nuestra indignación ante los asesinatos y las constantes violencias sexuales que se cometen aquí, blindó el Zócalo con vallas y policías. Pero ni las cercas, ni las amenazas, ni siquiera la pandemia, podrán impedir que salgamos a la calle a exigir igualdad y justicia. A pesar de lo que digan los políticos, el feminismo es la verdadera transformación de México. Está convirtiendo a una sociedad resignada en una capaz de romper los pactos de complicidad y silencio y, si es necesario, de quemarlo todo. Este año, más vivas, más libres y más juntas que nunca, las mujeres marchamos e intervinimos el muro de la policía hasta transformarlo en un monumento de sororidad y memoria en honor a las víctimas de los feminicidios. La semilla está sembrada, las raíces de la sublevación se extienden por todas partes y no habrá represión que las ataje. Tarde o temprano la indiferencia y el cinismo del gobierno, al igual que el patriarcado, se van a caer.

    Ciudad de México, marzo 2021 / Foto: Cortesía de Guadalupe Nettel
    Ciudad de México, marzo 2021 / Foto: Cortesía de Guadalupe Nettel

    Dolores Reyes, escritora (Buenos Aires)

    Hace años que el 8M es en Argentina una jornada de lucha y reflexión. Incluso estos encuentros y debates empiezan antes, con el mismo arranque del mes de marzo, y arman redes que se sostienen en el tiempo y las acciones. Nos adherimos al paro feminista, agitamos en redes, debatimos en mesas y paneles, pero, sobre todo, nos movilizamos para volver a ganar ese territorio en el que intervenimos políticamente juntas, las calles. A pocos meses de haber ganado la lucha histórica por el aborto legal, libre y gratuito seguimos peleando por ponerle fin a las violencias machistas sobre nuestros cuerpos que encarnan más que nunca en los femicidios y la doble ostentación de crueldad  e impunidad ejercidas por el brazo que ejecuta y por la justicia patriarcal que no solo libera a los agresores, sino que parece querer refregarnos su inacción por la cara. 

    El Estado no nos cuida. Hemos visto en los últimos meses cómo ha habido un recrudecimiento de los femicidios con armas de las fuerzas de seguridad, a tal punto que nos han obligado a preguntarnos: ¿Y de la policía quién nos cuida? 

    Por eso hoy nos organizamos y salimos a pelear por nuestras vidas una vez más.

    Por las que estuvieron antes y son nuestras raíces, por nosotras entrelazadas en este presente de acción, por las que vendrán a levantar nuestras banderas: ¡ARRIBA LAS QUE LUCHAN!

    La Condesa, Ciudad de México, 8 de marzo de 2021 / Foto: Paula Canal Huarte
    La Condesa, Ciudad de México, 8 de marzo de 2021 / Foto: Paula Canal Huarte

    Amalia Andrade, ilustradora y escritora (Bogotá)

    Si pudiera, me gastaría el día marchando y gritándole a la ciudad, a los transeúntes, a los gobernadores sordos de mi país que estoy y estamos hartas de vivir con miedo. Que no nos queda ya más vida para tantos feminicidios. Que queremos, de nuevo, por si no han entendido, después de tantos años, lo mínimo: dejar de ser víctimas de un sistema desigual que nos agrede por el simple hecho de ser mujeres.

    Pero ese no será mi día, lo viviré encerrada en un salón de clase lleno de gente con el tapabocas mal puesto y sin ninguna ventilación. Muerta de miedo por que no se me vaya a colar el bicho por entre los ojos o la piel, mientras aprendo sobre reglas de tránsito. Esto como parte del curso de conducción que estoy haciendo y que no puedo, ni deseo aplazar. No quiero volver a sentir miedo montándome en un carro conducido por un hombre ajeno y sentir que pongo mi vida en sus manos. Será un acto cotidiano y bastante aburrido, pero sentada en mi pupitre desgastado, lucharé en cierto sentido por un poquito de dignidad e igualdad. Reivindicaré la posibilidad de manejar nuestras vidas cómo se nos venga en gana. Honraré a aquellas que ya no están aferrándome a la vida.

    Alejandra Costamagna, escritora (Santiago de Chile)

    Santiago de Chile, marzo de 2021 / Foto: Cortesía de Alejandra Costamagna
    Santiago de Chile, marzo de 2021 / Foto: Cortesía de Alejandra Costamagna

    Hoy no podremos estar así de juntas y revueltas como lo hicimos en 2020, pero en las esquinas, en las ventanas, en las redes, en los balcones, en la paralización de las jornadas, al teléfono o en la calle con distancia de un pañuelo seguiremos luchando para que nunca más sin nosotras. Nunca más en silencio. #somoshistóricas #8marzo2021

    • Ciudad de México, 8 de marzo de 2021 / Foto: Dario Alejandro Alemán
      Ciudad de México, 8 de marzo de 2021 / Foto: Dario Alejandro Alemán
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