Tema: Miami

Un condominio en Miami y una zona en Alamar

Es que ya en La Habana se conoce lo suficiente de Miami y no vale la pena especular. Se sabe que el Rolex es falso, rentado o prestado. Y que no es que tu libro se lea en “toda Harvard”, sino que un socio lo incluye en un seminario de idioma español; que nada tiene que ver con las relaciones Cuba-EEUU.

Polaroids from Miami

El país de los sueños, de las oportunidades, El Yuma, es también un país basado en la nostalgia. Nación de emigrantes nostálgicos de su...

El primer día

Ha demorado tanto en llegar este momento que ya no causa ni tanta pena a los que adoraban a Fidel como si todavía fuera 1959, ni el mismo triunfante júbilo a los que lo odiaban como si fuera el Anticristo. La reacción a la muerte de Fidel tiene bastante de inercia, no se ve muy bien qué puede celebrar el exilio cubano, que no pudo impedir que Fidel muriera de muy viejo, en su cama, rodeado de sus hijos, y dejando a su hermano y sus secuaces al mando del país.

Pequeña Habana

Entre la soledad y el hastío se camina por las calles de la Pequeña Habana. Esta barrio de la ciudad de Miami, nicho de inmigrantes, se...

Adios a Cuba

Mi nombre es Jorge J. Pérez. Nací hace 29 años en el corazón del Cerro, en La Habana. Mi obsesión es robarle historias al tiempo, eso soy. Más que un fotógrafo, soy un ladrón de recuerdos, de memorias, de historias que pretendo capturar con cada imagen.

Havana 1957 at Brickell

Laura no conoce Miami como conoce La Habana, pero entró con la cámara al bar, y el resultado es esta serie de fotografías que hoy compartimos...

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La piedra invisible

Abajo: fuego, fundamento, suelo. Arriba: belleza, ritmo, fulgor. La piedra angular oculta es también la «clave de la bóveda» que sostiene lo que aún no se ha elevado. El vuelo que no nace solo del arrebato, del éxtasis, sino de la técnica introyectada hasta volverse invisible.

Un gobierno de las togas y no de las urnas

La estela de decisiones conservadoras de los tres magistrados nombrados por Trump (y quizá un cuarto, si Sonia Sotomayor, de 72 años y diabética, tiene que retirarse) podrían terminar siendo su legado más importante.