Los compañeros que atienden a los artivistas incómodos están fermentados en materia de seducir, manipular, encubrir. No siempre los golpes enseñan ni provocan terror masivo.
“Lo más doloroso es todo eso, tener que alejarme de mi familia por temor a las represalias que puedan tomar contra ellos. Discutir con mis hermanos y mi madre al punto de no hablarnos, porque yo no soy ni puedo ser nadie para intentar cambiar este sistema".
Este viernes, el presidente de la Asamblea, Jorge Rodríguez, hablaba de 920 muertos y tres mil 360 heridos tras los sismos en Venezuela. Con el paso de las horas y los días esas cifras crecerán aún más.