En la medida en que su lucha se magnificó y se convirtió en la de decenas de artistas, periodistas, activistas, ciudadanos con sentido común, su lucha ya no le pertenece, sino que nos pertenece.
Si una persona hace algo que atente o que pudiese parecer que atente contra el status quo del régimen en Cuba, esta persona no solo está renunciando a su derecho de libertad sino además a su derecho de apelación.
En el ensayo 'Viaje al corazón de Cuba', Carlos Alberto Montaner alega que no hubo en las últimas décadas mayor impulsor de la corriente anexionista que Fidel Castro.
La activista política cubana fue nombrada hace solo unos días Embajadora por la Libertad para las Américas de la organización Freedom House, basada en Washington, D.C., y deja esta advertencia para sus compatriotas dentro y fuera de la isla.