Me dicen que aquel lugar ruinoso de la esquina de 12 y 17, en El Vedado habanero, que antes fue una fonda para miserables y, mucho más atrás, un restaurantillo estatal con relativo éxito, es ahora un lugar limpio y «decente».
«Incluso estando acompañados, parece existir una barrera invisible que los separa, generando una sensación de aislamiento emocional», dice el joven Leonardo Grana sobre los...
El fotógrafo Jorge Bonet cuenta que en 2021 tuvo la suerte de participar en un documental Las maravillas de Regla, dirigido por Cristophe Haleb, el cual se...
Crisis. Es una palabra recurrente cuando se habla de los últimos años en Cuba: crisis energética, de abastecimiento, del sistema sanitario, migratoria… Y es lo que transparentan estas fotografías callejeras.
Ser opositor en Cuba significa soportar la censura, la criminalización y los incontables procesos represivos del régimen. Ser opositor y de izquierdas en Cuba se traduce en invisibilización, moralización, abandono y desprecio por parte de la otra oposición, más visible, mayoritaria, que se reconoce de derechas. En un terreno de exclusiones, donde la posverdad y el sensacionalismo determinan los rumbos hacia el futuro, para alguien como yo no queda más que vivir expuesto a un fuego cruzado.