«Donde el frío no congela la memoria»

El fotógrafo Ruber Osoria explora en esta serie, convertida en un fotolibro testimonial, los derroteros de la diáspora cubana en Chile. Primera entrega.

Ada Hernández Iglesias nació en La Habana y rehabilitó cuerpos durante 16 años en el Hospital Frank País. Su salario era de nueve dólares. Su madre, vendiendo pizzas, ganaba más que ella. «Mami, coge 40 pesos», le decía. «No, Ada, con ese dinero cómprate lo que puedas».

A los 31 años migró a Chile, empujada por la dignidad de su oficio y la precariedad de su país.

En Antofagasta encontró frío, racismo, silencio de barrio alto… pero también manos amigas, cuecas bailadas por su hija, y una vida que se fue armando entre hijos, ausencias y resistencias.

Su historia no es solo la de una mujer afrocubana que cruzó fronteras. Es la de una profesional que rehabilitó cuerpos en Cuba y reconstruyó su propia vida en Chile.

Es también un retrato íntimo de lo que significa migrar con oficio, criar en tierra ajena, y agradecer sin olvidar.


Estas imágenes forman parte del proyecto de fotolibro Rastro de la diáspora cubana en Chile, realizado por el fotógrafo Ruber Osoria gracias a la beca de resiliencia para artistas cubanos migrantes, otorgada por Artists at Risk Connection (ARC) y PEN International.

Newsletter

Recibe en tu correo nuestro boletín quincenal.

Te puede interesar

Alexander Díaz Rodríguez: «Soy un ermitaño y mi madre murió sola»

Los flamboyanes florecen en julio. Alexander Díaz Rodríguez camina...

Cuando la víctima termina en el banquillo

Hace unos pocos días, en Cocosolo, barrio habanero de...

Luis Manuel Otero: ¿Cómo entender el arte desde la prisión?

El tiempo parece dejar de existir cuando nos enfrentamos...

La prolongada huelga de Guillermo del Sol

El activista religioso mantiene una huelga de hambre que se ha dilatado durante casi dos meses, con la exigencia de la liberación de presos políticos a un Estado cubano que responde con silencio y vigilancia.

Ray Socorro: golpes contra el hambre y el exilio 

Hay una derrota que duele más que un knock out en...

Apoya nuestro trabajo

El Estornudo es una revista digital independiente realizada desde Cuba y desde fuera de Cuba. Y es, además, una asociación civil no lucrativa cuyo fin es narrar y pensar —desde los más altos estándares profesionales y una completa independencia intelectual— la realidad de la isla y el hemisferio. Nuestro staff está empeñado en entregar cada día las mejores piezas textuales, fotográficas y audiovisuales, y en establecer un diálogo amplio y complejo con el acontecer. El acceso a todos nuestros contenidos es abierto y gratuito. Agradecemos cualquier forma de apoyo desinteresado a nuestro crecimiento presente y futuro.
Puedes contribuir a la revista aquí.
Si tienes críticas y/o sugerencias, escríbenos al correo: revistaelestornudo@gmail.com

Ruber Osoria
Ruber Osoria
(Contramaestre, Santiago de Cuba, 1992) es un fotógrafo documental, docente y artivista por los derechos humanos, radicado en Chile desde 2018. Su obra, que incluye proyectos como Rastros de la diáspora cubana en Chile y Chile: el otro terremoto, documenta la experiencia de migrantes cubanos y las luchas sociales en América Latina, utilizando la fotografía como herramienta de denuncia y preservación de la memoria. Reconocido como Mejor Talento Joven de la Fotografía Latinoamericana en 2022, es cofundador de varias asociaciones de fotógrafos en Chile, y ha impartido talleres en diversas comunidades. 

Artículos relacionados

Ray Socorro: golpes contra el hambre y el exilio 

Hay una derrota que duele más que un knock out en...

El pasaporte de los abuelos

Hay personas en Cuba que conocen con exactitud dónde...

La angustia del disidente cubano Oscar Casanella en Estados Unidos

«Mi familia y yo queremos vivir sin miedo: ni a la policía política cubana, ni a la inteligencia cubana, ni a ICE», ha insistido el disidente exiliado Oscar Casanella.

A un mes de los terremotos en Venezuela: «¡Éramos muchos y parió la abuela!»

La tarde del 24 de junio de 2026 dos sismos consecutivos impactaron la zona norte-costera de Venezuela. El fenómeno natural produjo una catástrofe sin precedentes. En el transcurso de este mes, las cifras no han hecho más que acrecentarse; según el gobierno de Delcy Rodríguez, se cuentan cinco mil 546 fallecidos y 16 mil 740 heridos. En campamentos temporales se han refugiado unos 23 mil damnificados. Según ese parte oficial, 17 mil 907 personas perdieron sus viviendas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí