Cada quien tiene su alcohol, está escrito en El libro del desasosiego; con existir y sentirse es suficiente para embriagarse, según Fernando Pessoa. Esta...
El profesor de la Universidad de Princeton Rubén Gallo lleva años organizando cursos en La Habana, a los que asisten estudiantes de esa prestigiosa Ivy...
Almenares solo nos muestra esta vez efigies extremas: ancianos y niños, o sea, el pasado y el futuro zapateando las calles de La Habana; un busto de José Martí y una cabeza de puerco.
Ser opositor en Cuba significa soportar la censura, la criminalización y los incontables procesos represivos del régimen. Ser opositor y de izquierdas en Cuba se traduce en invisibilización, moralización, abandono y desprecio por parte de la otra oposición, más visible, mayoritaria, que se reconoce de derechas. En un terreno de exclusiones, donde la posverdad y el sensacionalismo determinan los rumbos hacia el futuro, para alguien como yo no queda más que vivir expuesto a un fuego cruzado.