Tema: escritores

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    Cuba, años setenta, el dogmatismo y la burocracia invaden con agresividad todas las esferas de la vida cotidiana. Es el «Quinquenio Gris», el triunfo...

    Antón Arrufat. El clavo, el cuadro y el hueco

    Alejandro creyó que al fin nos veíamos por tratarse de semejante visita. Era septiembre de 2021. Las cosas en La Habana estaban como para...

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    «Meterse en su boca para calmar el hambre».María Auxiliadora Balladares Estoy leyendo un libro verde, sobria su portada, el lenguaje que utiliza. Es un libro...

    La luz antes de Mandy

    —Papá, ¿qué es el alba? —Es la luz antes del amanecer, mi amor. Tú eres mi niña Alba. Papá cuenta ese diálogo con su hija y...

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    Taha Muhammad Ali (1933-2011) vivió la mayor parte de su vida como un palestino de Israel. Nació en una aldea de la provincia de Galilea, encontró refugio junto a su familia en el Líbano, cuando la guerra árabe-israelí de 1948 arrasó con su pueblo y regresó luego a Nazaret, donde murió a los 80 años. Allí escribió sus poemas y cuentos de forma autodidacta, al finalizar cada jornada como vendedor de souvenirs en la tienda familiar. No pasó del cuarto grado de escolaridad, no dirigió ninguna publicación literaria, no concibió ningún manifiesto artístico o político.

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    Volví a sentir la mirada inquisidora de mi padre clavada en el cogote cuando tuve que hacer un esfuerzo para recordar el número de relaciones sexuales que había tenido a lo largo de mi vida. Si bien de pequeña eran lícitos los disfraces de bailarina de Tropicana para los bailes del cole, en la adolescencia, por el contrario, mi herencia cubana me venía reprochada como un estigma.

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    Su cuerpo, milimétricamente tonificado, gira a la derecha, se contonea hacia la izquierda. Muestra al público su cintura de 62 centímetros. Aún no lleva la corona, pero no faltará mucho para que el jurado de la Federación Unida de Fisicoculturismo Cubano (FUFC) anuncie que Karla es la campeona en la categoría Bikini Wellness, la primera mujer de la provincia de Pinar del Río en competir y llevarse el título.