Y no, no es que no tengamos comida. Todavía nos queda pollo, chuletas y filetes de pescado para alimentarnos durante un par de semanas. Pero ya se echa de menos la verdura y la fruta frescas...
El Pez en la cama, de Tana Oshima; o el Perro Frente al Sol, de Joan Miró; o el Hombre-Caca, de Rafael Alejandro. Cualquier cosa, lo que sea para sentirme viva y alegre y poderosa.
Si hasta hace poco le robaban el tiempo, ahora le han quitado su espacio. Su nueva condena será observar, a la distancia, que Cuba ni siquiera es aquella que dejó de ver el 11 de julio de 2021.
El país está roto. No existen los avengers para salvarnos, y sí una casta de millonarios pedófilos que son nuestros dueños. Ellos pueden decir quién se queda y quién se va. Si no les gusta lo que publicas, pueden ir por ti.
Leandro Eduardo Campa fue (o es) un escritor nacido en La Habana, Cuba, en 1953. Llegó a los Estados Unidos con el éxodo del Mariel. Medio vagabundo, elegante y mitómano (según dicen), vendía prendas falsas en las calles de South Beach o de la Pequeña Habana.